«Cancelé todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cese la matanza sin sentido de manifestantes. ¡La ayuda está en camino! ¡MIGA!», concluyó su mensaje, con una sigla análoga a su Make America Great Again pero con Irán.
Desde Teherán, el canciller Abás Araqchi respondió con dureza y afirmó que «Irán está preparado para una guerra y también listo para negociar». En tanto, la ONG Iran Human Rights denunció que la represión dejó al menos 648 muertos —nueve de ellos menores—, miles de heridos y cerca de 10.000 detenidos.
En paralelo, Trump afrontará esta semana una definición clave en la Corte Suprema de Estados Unidos. El máximo tribunal deberá resolver si el presidente se excedió al utilizar la ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para imponer aranceles de manera unilateral, una decisión con fuerte impacto político y económico para la Casa Blanca.