Rosario, miercoles 21 de enero de 2026
Search
Rosario, miercoles 21 de enero de 2026

Milei apeló en Davos a los teóricos austríacos, a Maquiavelo y a la crítica anti woke pero no llamó la atención porque la agenda la marcó Trump

Fue una defensa del capitalismo como único sistema posible. En modo épico, llamó a un "renacer de Occidente" basado en la filosofía griega, el derecho romano y los valores judeocristianos. Incluso recurrió a una alegoría bíblica para advertir sobre los riesgos de negar la libertad individual. Con algunas cifras altisonantes y guiños al republicano, que habló antes y concentró con sus referencias a Groenlandia los debates del foro
Milei en Davos

El presidente Javier Milei expuso este miércoles en el Foro Económico Mundial de Davos con un discurso largo y de pretendida profundidad doctrinaria. Buscó presentarse como el máximo referente de una defensa del capitalismo basada en la ética, además de la eficiencia económica, y apelando a sus admirados teóricos económicos de la escuela austríaca. Intentó, incluso, la originalidad de una consigna, «Maquiavelo ha muerto». Pero los debates en Suiza ya giraban, en el momento de su exposición, en torno a la previa exposición del mandatario estadounidense, Donald Trump. En buena medida, por su voluntad de avance sobre el territorio de Groenlandia y sus referencias al petróleo de Venezuela.

«El capitalismo de libre empresa no sólo es justo, sino que además es eficiente y es el que genera una mayor tasa de crecimiento», repitió Milei conceptos recurrentes en sus intervenciones. «Es necesario impulsar las ideas de la libertad. La defensa al sistema capitalista de libre empresa en su virtud ética y moral», arengó ante la élite económica global, que ya estaba de lleno metida en las repercusiones del discurso de Trump.

La buscada «densidad conceptual» del mensaje, opacado en lo formal por algunas lagunas y frases repetidas, la continuidad argumental de sus discursos anteriores en Davos, el pretendido efecto de la mención a Maquiavelo y la carga anti woke no consiguieron sin embargo instalar a Milei como figura protagónica del foro. Su elogiado par republicano, del que se mostró fiel seguidor, se llevó la atención principal.

 

Organismos internacionales y agenda woke

Milei, incluso, retomó su crítica a las agendas promovidas por organismos internacionales y foros multilaterales, a las que definió como «políticas socialistas elegantemente disfrazadas». Y, de nuevo con las citas, mencionó a Thomas Sowell para advertir que el socialismo «suena muy lindo, pero siempre termina mal». En ese punto, señaló que Venezuela es un ejemplo de colapso económico e institucional. Como el año pasado, volvió sobre aquello de que Occidente atraviesa una crisis moral producto de haber abandonado sus raíces filosóficas y culturales.

Con esa fijación, el argentino volvió a cargar contra lo que define como la agenda “woke”, a la que responsabiliza por haber desplazado los valores tradicionales de Occidente. Sostuvo, de nuevo, que esas políticas se presentan como moralmente superiores, pero terminan generando resultados económicos y sociales adversos. «Son ideas socialistas elegantemente disfrazadas», afirmó, y advirtió que, cuando la política se apoya en consignas identitarias en lugar de principios éticos universales, el efecto final es la pérdida de libertad, prosperidad y cohesión social.

En el tramo final, el mandatario argentino reafirmó su diagnóstico y su apuesta política: “Maquiavelo ha muerto. Es momento de enterrarlo», sostuvo. Y en modo épico, llamó a un «renacer de Occidente» basado en la filosofía griega, el derecho romano y los valores judeocristianos. Incluso recurrió a una alegoría bíblica para advertir sobre los riesgos de negar la libertad individual.

El mensaje fue coherente con la narrativa que Milei viene construyendo desde su llegada al poder y con sus exposiciones previas en Davos. Pero el contexto no lo favoreció. En una cumbre atravesada por la incertidumbre geopolítica y la expectativa en torno al liderazgo estadounidense, el discurso argentino quedó diluido en la sombra de Trump.

 

Cifras y citas grandilocuentes

Como era de esperar, el argentino defendió su plan económico con un análisis en el que destacó que la inflación bajó del 300% al 30% anual y que la pobreza se redujo al 27%. «Los políticos deben dejar de fastidiar a los empresarios», repitió su consigna de Estado retirado.

El libertario destacó especialmente el trabajo del Ministerio de Desregulación que preside Federico Sturzenegger: «Gracias a su ciclópea tarea hemos realizado 13.500 mil reformas estructurales, las cuales, hoy nos permiten tener una economía más eficiente dinámicamente, lo cual nos permitirá volver a crecer», lanzó el mandatario más números grandilocuentes. Y sintetizó con otra fidelidad a Trump: «Esto es MAGA (Make Argentina Great Again)», dijo en parafraseo del slogan que acompaña al magnate estadounidense desde la campaña presidencial de 2016.

Respecto de los ítems pretendidamente doctrinarios, Milei repasó los dichos propios en otras intervenciones, incluso en Davos. «Occidente está en peligro fruto de haber abrazado dosis crecientes de socialismo en sus versiones más hipócritas», dijo. «El mundo ha comenzado a despertar, la mejor prueba de ello es en América con el renacer de las ideas de la libertad», interpretó. «América será el faro de luz que vuelva a encender a todo Occidente», interpeló a los europeos.