“Estamos pasando un momento complicadísimo. Es el primer enero que vivimos así”, expresaron desde la Cámara de emiseros al describir una fuerte caída en la demanda. Según detallaron, hoy apenas logran concretar “cuatro o cinco viajes por día”, una cifra que vuelve inviable la continuidad del trabajo. “Así es imposible sostener la actividad”, remarcaron.
Si bien manifestaron comprensión hacia la situación de los choferes de aplicaciones, fueron muy críticos con el modelo de negocio de plataformas como Uber. “Entendemos que esa gente busque llevarse un peso a su casa, pero para estas aplicaciones los choferes son números. Buscan su rentabilidad y nada más”, señalaron. En ese sentido, cuestionaron los valores de los viajes: “¿Cómo van a mantener un auto haciendo viajes de 1.500 o 1.800 pesos? No se puede bancar con los gastos que tenés”.
Desde la Cámara explicaron que las apps priorizan la cantidad de vehículos disponibles, sin contemplar el desgaste del servicio ni de las unidades. “No les importa si se rompen los autos, porque atrás hay otro. Eso es lo que está pasando”, advirtieron.
En ese contexto, reclamaron una respuesta política. “Esto debería servir para que el intendente y los concejales vean los reclamos que venimos haciendo”, señalaron, al tiempo que alertaron que el remis pierde cada vez más terreno. “Cada día va desapareciendo el remís y estos autos ilegales ahora también cubren los viajes nocturnos que antes hacían los colectivos”, afirmaron. Y concluyeron: “Con cuatro o cinco viajes por día, no hay futuro”.