Una persecución que atravesó gran parte de la ciudad terminó este viernes al mediodía con un importante golpe al narcotráfico. Dos personas fueron detenidas tras ser interceptadas con un cargamento de 12 kilogramos de cocaína, los cuales eran transportados de una manera inusual: ocultos dentro de los tambores de dos secarropas.
El operativo se inició en la intersección de San Luis y Crespo, cuando agentes del Comando Radioeléctrico que realizaban un control de rutina observaron las maniobras evasivas de un Renault Logan. Ante la orden de detenerse, el conductor aceleró, dando inicio a una huida a toda velocidad por las calles santafesinas.
La persecución se extendió hasta la Avenida de la Constitución (ex Mar Argentino). En ese trayecto, los ocupantes del vehículo arrojaron un bulto de gran tamaño a la calzada y continuaron su escape hacia el norte.
Minutos después, gracias a un operativo cerrojo, agentes de la Policía de Acción Táctica (PAT) localizaron el automóvil en la esquina de Lavaise y Roque Sáenz Peña, en barrio Ciudadela Norte. Allí fueron aprehendidos un hombre y una mujer, quienes quedaron inmediatamente a disposición de las autoridades.
Al regresar al punto donde los delincuentes habían descartado el misterioso paquete, los uniformados se encontraron con una sorpresa:
Dada la naturaleza del hallazgo, se dio intervención inmediata a la Policía Federal Argentina (PFA) y a los fiscales federales Claudio Aguirre y Gustavo Onel. Los funcionarios ordenaron el secuestro del vehículo, los teléfonos celulares de los detenidos y la custodia de la droga.
El fuerte operativo montado a la vera de la Avenida de la Constitución generó gran curiosidad y demoras en el tránsito, mientras los peritos realizaban el pesaje oficial y el etiquetado del material incautado. La investigación ahora busca determinar el origen y el destino final del cargamento, que tiene un alto valor en el mercado ilegal.