Rosario, martes 03 de febrero de 2026
Search
Rosario, martes 03 de febrero de 2026

Tras el grave episodio en la Jefatura, el gobierno infomó que 560 policías reciben asistencia psicológica

Tras la autolesión de un suboficial en la Jefatura de Rosario, el ministro Pablo Cococcioni brindó información sobre algunas características en la atención médica, el desarraigo y los salarios del personal policial. En paralelo, convocaron por redes sociales una concentración de agentes, familiares y ciudadanos frente a la sede de Policía: “Por el personal que ya no está y por los que la siguen luchando”
Tras el grave episodio en la Jefatura, el gobierno infomó que 560 policías reciben asistencia psicológica

En el marco de una profunda preocupación en las filas policiales por la autolesión de un suboficial, el ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, brindó este martes detalles sobre la situación de salud mental en la fuerza: “Hoy tenemos en seguimiento psicológico a 560 empleados policiales en la provincia de Santa Fe (sobre un total de 25 mil agentes)”, precisó el funcionario, al tiempo que remarcó la rigurosidad necesaria para quienes portan armas.

Estas declaraciones se dieron poco antes de que comenzara a circular por redes sociales el llamado a una concentración para este miércoles a las 17 frente a la Jefatura de la Unidad Regional II (Ovidio Lagos y Gutiérrez). Bajo el lema “por el personal que ya no está y por los que la siguen luchando”, invitaron a efectivos, familiares y ciudadanos para manifestarse por mejoras en la atención de la salud mental y en los salarios de los uniformados.

Llamado de atención en la Unidad Regional II 

El debate sobre la salud mental se dio tras el incidente que se produjo este lunes al mediodía en el predio de la Jefatura de Rosario. Un suboficial que se encontraba de licencia por carpeta médica le arrebató el arma reglamentaria a una compañera, fue a la calle y se autolesionó con un disparo en la cabeza.

El policía, oriundo de la ciudad de Vera, fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), donde permanece internado en grave estado y con pronóstico reservado. 

Este episodio se suma al suicidio de otro policía que se produjo la madrugada del sábado pasado en barrio Plata. Esto reaviva la discusión sobre las condiciones en las que trabajan los efectivos de las fuerzas de seguridad, ya sea de la Policía o del Servicio Penitenciario Provincial, y las consecuencias del entorno laboral.

Las cifras de la salud mental en la fuerza

Este martes, en una conferencia de prensa brindada en la sede de Gobierno de Rosario, el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, brindó detalles sobre las políticas de prevención que llevan adelante desde la Dirección de Bienestar de las Fuerzas de Seguridad.

“Hoy tenemos en seguimiento psicológico a 560 empleados policiales en la provincia de Santa Fe”. Cococcioni remarcó la necesidad de rigurosidad: “Nosotros tenemos que pensar en el bienestar del funcionario, pero también en la seguridad de la sociedad. En definitiva, son 25 mil policías los que tienen que salir a las calles con un arma en la cintura a cuidar a la gente. Tenemos que ser muy rigurosos sobre a quién ponemos en esa situación”.

Asimismo, advirtió que cerca de 460 empleados han abandonado tratamientos voluntarios, situación que lleva a que evalúen determinar si mantienen el estado policial y la portación de armas.

«Eventos multicausales»

El ministro profundizó en la complejidad de estos casos. «La autolesión o la consumación del suicidio son eventos multicausales. No obedecen a la inactivación o no de un protocolo o a una sola circunstancia. Hay aspectos personales, familiares y hasta económicos de los agentes que tienen que ver con la esfera individual, y no son causales generales», subrayó.

Respecto al control de la fuerza, el ministro fue enfático sobre la portación de armas: “Cuando la superación de situaciones de crisis a veces no es viable, lamentablemente tenemos que tomar medidas como sacar al personal de las tareas habituales para reducir riesgos. El hecho de portar un arma es una circunstancia que agrava el riesgo”. 

Cococcioni destacó que “lamentablemente, no podemos hacer comparaciones con otras profesiones u otras provincias, porque estos fenómenos no se miden por profesión. No hay estadísticas oficiales de autolesiones en distintas ocupaciones sociales como para saber si la función policial representa más o menos incidencia”. 

Desarraigo y problemas estructurales

Para el titular de la cartera de Justicia y Seguridad, la problemática no se agota en la asistencia médica, sino que responde a factores históricos. Uno de ellos es el desarraigo.

«La Policía atraviesa una situación que viene de antaño, derivada de una asimetría poblacional que es fundacional. La Policía recluta efectivos en el norte de la provincia y tiene puestos laborales que cubrir en el sur», explicó.

El ministro señaló que el tiempo de viaje y la distancia familiar «no son descanso» y agravan los trastornos. Por ello, defendió la implementación de cupos de género y geográficos (70 por ciento para el sur y 30 por ciento para el centro-norte) y el regreso al régimen de internado en la formación en el Instituto de Seguridad Pública (Isep). 

“El año pasado desafectamos a casi 100 cadetes del proceso de formación. Esos jóvenes, con el régimen anterior, se hubieran recibido. El régimen de internados nos permite detectar quién entra en crisis ante la presión”.

El debate por los salarios 

Consultado sobre si la situación económica influye en la crisis de salud mental, el ministro vinculó las dificultades financieras a esferas individuales más que a una política salarial insuficiente.

«Santa Fe tiene objetivamente sueldos bastante respetables en comparación con otras provincias», señaló. Aunque reconoció que «siempre se puede mejorar», sostuvo que la mejora salarial está atada a la antigüedad y ascensos, y que los detonantes de crisis suelen ser «situaciones personales, familiares o deudas que no están atadas al parámetro general de la remuneración».

Protocolos activos

Desde la oficina de prensa del ministerio recordaron que tanto la Policía como el Servicio Penitenciario cuentan con protocolos de detección temprana y una línea de trabajo con el Programa de Salud Mental de IAPOS, que garantiza atención psiquiátrica sin copagos para los agentes bajo protocolo. Para poder consultar los prestadores inscriptos en el Programa que ofrece la página de la obra social pueden hacer click aquí.