Javier Milei participó hoy del acto conmemorativo de la Batalla de San Lorenzo. Allí entregó el sable corvo de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo. La actividad se realizó en el Campo de la Gloria, donde San Martín libró la histórica contienda contra fuerzas realistas. Del acto participaron las Fuerzas Armadas, la Policía de la provincia, sectores religiosos y alumnos de escuelas locales. También estuvieron el gobernador Maximiliano Pullaro, Karina Milei, la diputada nacional Romina Diez, el presidente de la Cámara Baja, Martín Menem; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni y los ministros Diego Santilli (Interior) y Carlos Presti (Defensa).
El único orador del acto fue el presidente. Aseveró, en relación al peronismo: «Nos llaman colonizados y vendepatrias, pero hicieron todo lo posible para empobrecernos y perder el respeto del mundo. Nos dicen cipayos, pero desfinanciaron y desprestigiaron a nuestras Fuerzas Armadas, dejándonos indefensos. Nos acusan de unitarios, pero exprimieron al interior productivo durante décadas para subsidiar al Gran Buenos Aires y a los clientes del Estado».
Milei reivindica las batallas por la independencia de España en el siglo XIX, pero celebra acuerdos poco transparentes con los Estados Unidos. El país del norte también intervino económicamente –con el famoso «salvataje»– en la últimas elecciones legislativas. Remite al desfinanciamiento de las Fuerzas Armadas, pero la propia Jefatura de Gabinete reconoció altos índices de deserción por los magros salarios que ofrece este gobierno. Alude al «interior productivo», pero el DNU 70/23 descalabró economías regionales como la yerbatera y el cierre del Instituto Nacional Agricultura Familiar dejó sin apoyo técnico a las familias que producen alimentos para el mercado interno. En tanto, empresas de todos los rubros cierran por la baja del consumo y la apertura de las importaciones.
El lado patriótico y la historia en disputa
Milei fundamentó la entrega del sable corvo a los Granaderos, resolución que generó polémicas en las últimas semanas. Alegó que el sable había sido donado al Estado Nacional antes de que el Regimiento (disuelto en 1826) sea rearmado por el presidente Julio Roca en 1903. Omitió que la donación fue hecha por los descendientes de Juan Manuel de Rosas, a quien San Martín le había obsequiado el sable por defender la soberanía de la incipiente nación ante el bloqueo anglo-inglés. Y que estos pidieron explícitamente que la pieza sea exhibida en el Museo Histórico Nacional.
Recordó también que el sable había sido robado en dos oportunidades por la Juventud Peronista mientras era custodiado por los Granaderos, en 1963 y 1965. «Tras haber sido hallado y devuelto al Ejército en 1967 mediante un decreto (de Onganía), el sable quedó finalmente bajo la custodia definitiva del regimiento de granaderos a caballo. Así permaneció casi 50 años hasta 2015, cuando por orden de la expresidenta (Cristina Fernández de Kirchner) fue trasladado nuevamente al Museo Histórico Nacional».
Milei apela a la figura de San Martín –que nunca acordó con las luchas fratricidas– para presentar su lado patriótico y reivindicar lo militar. Para justificar un proyecto político de libertad+crecimiento, que poco se sustenta en los hechos.
En un discurso medido, este sábado ensayó un revisionismo con marcadas omisiones, con el objetivo subrayar la fisura entre el peronismo y su gobierno. Esta vez, sólo cerró con un «Viva la Libertad». En el acartonamiento militar, tal como se vio en el atardecer sanlorencino de hoy, no cabe la palabra «carajo».