IDM, la planta que trata residuos industriales peligrosos ubicada en la Ruta 10 cerca del cruce con la Ruta 11 y la Autopista Rosario-Santa Fe, fue comprada por el grupo inversor Caterina Group de Buenos Aires.
Esta información generó un rápido alivio para las familias vinculadas a la planta. La confirmación de la transferencia llegó a través de los gremios, que ahora aguardan la presentación de la nueva dirección ante el personal.
«A los químicos, por lo que conversamos, se nos reconoce la antigüedad y la continuidad laboral», confirmaron desde el Sindicato Químico de San Lorenzo.
En los últimos años, la empresa enfrentó una grave crisis económica y de liderazgo que amenazó su funcionamiento. El año pasado fue el más difícil, con revocaciones de permisos medioambientales que llevaron a varios meses de parada en la producción. En ese tiempo, los trabajadores tuvieron que cumplir con regímenes de suspensión por turnos. La posición estratégica de la planta era muy distinta a una administración que no lograba ordenar sus finanzas.
En la actualidad, alrededor de 120 personas trabajan en las instalaciones de la zona norte de San Lorenzo. La naturaleza compleja de las operaciones en IDM implica la aplicación de varios marcos regulatorios distintos y la participación de los sindicatos de Camioneros, Químicos, Empleados de Comercio y Carga y Descarga.