La crisis por la protesta de los policías de Santa Fe escaló el martes y, a última hora, el Gobierno provincial llamó a una reunión con referentes de los uniformados que se prolongó hasta la madrugada de este miércoles. Voceros del Ejecutivo santafesino dejaron trascender que hubo un «acercamiento de posiciones», pero las concentraciones de los agentes frente a sedes de la fuerza de seguridad en varias ciudades, las más numerosas en Rosario y Santa Fe, continuaron. Sobre los ofrecimientos de la Casa Gris no hubo precisiones, pero las versiones apuntan a dos ejes: un aumento salarial general en reemplazo del anterior que sólo beneficiaba a un sector, y la reconsideración de los pases a disponibilidad de unos 20 agentes que participaron de las primeras movilizaciones.
Por el Gobierno, participaron de la reunión los ministros de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, y de Economía, Pablo Olivares. El más destacado referente de los policías descontentos, que no tienen representación orgánica, fue el ex agente y abogado Gabriel Sarla.

La protesta sigue, y aunque las concentraciones de efectivos resta su presencia en la calle, autoridades de la fuerza afirmaron que, al menos en Rosario, se cumple con un esquema de patrullajes mínimos garantizados, en buena medida, por personal jerárquico de la Unidad Regional II. Fuentes del Ejecutivo santafesino, en consonancia, señalaron que la Policía está «en un nivel de operatividad aceptable» en la ciudad más poblada y más sensible con el tema seguridad de la provincia.
Cambio de postura
La convocatoria del Gobierno a los representantes de los policías en rebeldía por la noche fue la segunda del martes eimplicó un cambio de actitud de la Casa Gris ante la inédita protesta del personal armado.
Poco antes de ese encuentro, el secretario de Análisis y Gestión de la Información del Ministerio de Justicia y Seguridad, Esteban Santantino, había expresado una posición más dura con los movilizados. Esa jornada fue tensa, con una ruidosa protesta frente a la Jefatura de la Unidad Regional II ubicada en Ovidio Lagos al 2500 que incluyó sirenazos y corte de calle con la presencia de numerosos móviles y motos que salieron del patrullaje para protestar.
«El problema es la ausencia de interlocutores claros que permitan transmitir de manera efectiva las propuestas y avanzar en una negociación», había señalado Santantino. Y aunque reconoció que los reclamos de los uniformados son legítimos, recordó que además de los pases a disponibilidad de los 20 agentes anunciado antes se sumaba una denuncia ante la Justicia para que investigue si les corresponde adjudicarle la comisión de delitos penales.
Alrededor de las 17, el vocero de los policías manifestantes, Sarla, informó a periodistas que la primera reunión con el Ejecutivo en la sede de Gobernación de Rosario había fracasado. Y agregó el enojo por habertenido como interlocutora oficial a una funcionaria «de segunda línea».
Salgan a la calle

En la mañana de este miércoles, el jefe de Policía de Santa Fe, Luis Maldonado, volvió a dialogar con los manifestantes en los alrededores de la Jefatura rosarina, donde continuaba la protesta con patrulleros con sirenas encendidas.
Maldonado les transmitió una promesa y una exigencia. «Tenemos que mostrar buena voluntad. Para que las negociaciones no se sigan dilatando tenemos que salir a la calle. Las disponibilidades se van a ir levantando ahora. Necesitamos salir a la calle. Eso fue acordado con el referente de ustedes», les dijo el jefe a sus subordinados movilizados. «Tratemos de destrabar esto para no complicar más la situación de otros compañeros», agregó el máximo jefe policial.