El Senado de México aprobó este miércoles una reforma laboral que, aunque menos abarcativa, va en sentido contrario a la que obtuvo media sanción en Argentina: el país gobernado por Claudia Sheinbaum reducirá la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. La medida no regirá de inmediato sino en forma progresiva: terminará de implementarse en 2030. La iniciativa, que aún tiene que pasar por la Cámara de Diputados, fija además dos días de descanso por cada cinco trabajados. Y establece que bajo ningún concepto podrán reducirse los salarios de convenio.
El proyecto consiguió unanimidad en la votación general: 122 votos. En particular, cosechó 103 respaldos y 15 votos en contra. La puesta en marcha será progresiva: a partir de mayo de este año la jornada bajará a 46 horas. Y seguirá reduciéndose dos horas por año hasta 2030.
El dictamen aprobado, que incluye modificaciones al artículo 123 de la Constitución y al artículo 59 de la Ley Federal del Trabajo, contempla un esquema de transitoriedad para permitir que las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMES) puedan ajustar sus plantillas y costos operativos.
El texto incluye el derecho a dos días de descanso por cada cinco de trabajo, con salario íntegro, de modo que la reducción de jornada no modificará esta prestación.
Menos horas con el mismo sueldo

Durante el debate parlamentario, el presidente de la Comisión de asuntos constitucionales del Senado, Óscar Cantón, aseguró que la reforma aprobada «va a proteger el ingreso, en ningún momento la reducción implicará reducción de sueldo, salario o prestaciones».
«Queremos que sea un derecho blindado en la Constitución que no dependa de la voluntad de nadie, la jornada de 40 horas debe quedar en la letra constitucional, es una vieja demanda obrera de la clase trabajadora en su conjunto», recalcó.
El texto aprobado establece que los contratos laborales vigentes deberán ser respetados, y las prestaciones como el aguinaldo, la prima vacacional y las aportaciones a los pilares del sistema de seguridad social IMSS (salud y pensiones) e Infonavit (vivienda) continuarán calculándose sobre el salario íntegro del trabajador.
Los costos iniciales se compensan con creces
Para los empleadores, el cambio representa un desafío para optimizar procesos y, en algunos casos, contratar personal adicional para cubrir los turnos de fin de semana.
Sin embargo, los especialistas en economía laboral coinciden en general en que la reducción del estrés y la fatiga por la menor cantidad de horas aumentan la eficiencia y reducen el ausentismo, lo que a largo plazo compensa los costos operativos iniciales del modelo.
No es una excentricidad, sino una tendencia global. La reducción de la jornada laboral se aceleró a partir de 2024. El paradigma de «vivir para trabajar» está siendo reemplazado por modelos que priorizan la eficiencia sobre la carga horaria.
En marcha, contra el paradigma neoliberal

En Latinoamérica, hay varios casos de avance hacia el régimen horario reducido, en todos los casos con implementación gradual para evitar impactos bruscos en las PyMEs.
Chile es pionero con su «Ley de las 40 Horas». En abril de 2024 bajó de 45 a 44 horas semanales. Según el cronograma de la norma, en abril próximo bajará a 42 horas. Y se reducirá a 40, finalmente, en 2028.
Colombia sigue un camino similar. En julio de 2024 bajó a 46 horas. En julio de 2025 pasó a 44 horas y se proyecta que en julio próximo alcance el límite de 42 horas semanales.
En Europa, Bélgica fue el primer país europeo en legislar la semana de 4 días, en 2022. Pero sin reducir la carga horaria semanal, que de todos modos es acotada: entre 38 y 40. Lo que permite es concentrarlas en 4 días para tener 3 de descanso.
El gobierno español continúa impulsando la reducción a 37,5 horas semanales sin quita salarial, tras el éxito de los programas piloto en PYMEs donde la productividad no cayó.
En Japón, el gobierno metropolitano de Tokyo comenzó a ofrecer en abril de 2025 la semana de 4 días a sus empleados públicos para combatir el karoshi, la muerte por exceso de trabajo.
No es beneficio solo para los trabajadores: es también la economía
Hay, en resumen, cuatro grandes argumentos para reducir las horas de trabajo semanales, que se apoyan en fundamentos económicos y científicos además de los estrictamente referidos a derechos laborales:
- Salud mental y «Burnout»: Estudios de la UNR y otras universidades de distintos países demuestran que el estrés crónico cuesta millones en licencias médicas. Menos horas equivalen a trabajadores más sanos y menos ausentismo. Y menos costos para empresas y sistemas de salud. Lo contrario de la habilitación de jornadas de 12 horas que establece el proyecto libertario de «modernización» libertario en Argentina.
- Productividad Marginal: Se ha demostrado que, después de la sexta hora, la atención cae drásticamente. «Trabajar menos horas no es producir menos, es organizar mejor el tiempo», es la síntesis. También vale para trabajos más centrados en el esfuerzo físico.
- Equidad de género: Una jornada corta permite que los varones asuman más tareas de cuidado doméstico, reduciendo la brecha que suele penalizar a las mujeres.
- Crisis climática: Menos días de oficina significan menos traslados, menos consumo energético en edificios y una reducción medible en la huella de carbono.
Reino Unido lo estudió y demostró que es mejor

El proyecto liderado por 4 Day Week Global en el Reino Unido es el estudio más grande del mundo sobre la reducción de la carga horaria laboral. A partir de las pruebas piloto de 2022 y los nuevos resultados consolidados a mediados de 2025, las conclusiones son contundentes:
- Tasa de éxito del 100%: En el último piloto nacional (finalizado en julio de 2025) que involucró a 17 empresas y casi 1.000 trabajadores, todas las empresas decidieron continuar con la semana corta.
- Adiós al «Burnout»: El 62% de los empleados reportó una disminución drástica en el agotamiento laboral. La fatiga y los problemas de sueño cayeron un 40%.
- Retención de talento: Las renuncias bajaron un 57%. En un mercado laboral competitivo, tener un día libre extra se volvió el beneficio más valorado, incluso por encima de aumentos salariales menores.
- Ingresos estables o en alza: Las empresas no perdieron dinero. De hecho, los ingresos crecieron en promedio un 1.4% durante los seis meses de prueba, demostrando que se puede ser igual o más productivo trabajando menos tiempo.
- El modelo 100:80:100: Es la clave del éxito. Significa el 100% del salario, por el 80% del tiempo, a cambio del compromiso de mantener el 100% de la productividad.000
Aporte trascendente de la Universidad Nacional de Rosario

La UNR elaboró una serie de informes técnicos y presentaciones ante el Congreso Nacional que se consolidaron en un documento de debate integral.
La investigación principal y el sustento técnico de este análisis en la región fueron liderados por la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística. Entre los responsables de esos trabajos se cuentan Federico Fabbri, director de la Escuela de Economía, y la investigadora y docente especializada en economía laboral Mariana Rivolta.
También realizó un importante aporte el Instituto de Investigaciones Económicas (IIE), que procesó datos locales de las PyMEs del Gran Rosario.
Parte de esos estudios pueden encontrarse en el Repositorio Hipermedial de la UNR (REPHIP), buscando con las palabras clave «Reducción Jornada Laboral» o «Federico Fabbri».
Otro estudio estuvo a cargo de la Facultad de Psicología (UNR), que analizó el impacto subjetivo del tiempo libre.
La UNR también aportó evidencia al «Informe de la Comisión de Legislación del Trabajo» de la Cámara de Diputados, donde los investigadores de Rosario fueron citados como expertos para fundamentar por qué la productividad no caería en el tejido industrial local con la reducción horaria.
Simulación sobre reducción de jornada horaria de la UNR
- Escenario de 40 horas: La simulación proyecta que el costo laboral por unidad producida se mantiene estable en el 82% de las PyMEs industriales de Rosario, debido a la compensación por menor tasa de errores y accidentes.
- Efecto en el Empleo Joven: Se estima una capacidad de absorción de 12.000 nuevos puestos de trabajo en el sector servicios del sur santafesino para cubrir los baches de rotación que genera el día libre extra.
- Ahorro en Salud Pública: El cruce de datos con la Facultad de Psicología estima un ahorro para el sistema de salud provincial de millones de pesos anuales por la caída en consultas derivadas de estrés crónico y trastornos del sueño.