El Predio Ferial Parque Independencia (ex Rural) fue nuevamente el escenario elegido para desplegar la magia del Rey Momo y su fiel compañero, el poeta Aragón. De este modo, del sábado 14 a este martes 17 de febrero (se extendió un día más debido a la reprogramación por lluvia del domingo 15) más de 60 mil personas asistieron al predio de Oroño 2600 para celebrar una de las festividades más arraigadas en el sentimiento local: el Carnaval Central 2026.
La edición de este año no fue una más. Con un sistema de entradas anticipadas que garantizó un acceso ordenado y seguro, la mística de esta celebración se sintió en cada rincón del predio. “La Municipalidad de Rosario alienta de esta manera el clamor popular, el abrazo y los encuentros. Una política pública que destaca por su fortaleza identitaria, la convivencia y la participación”, destaca un parte de prensa.
“Estamos muy contentos respecto de cómo el carnaval se consolida en Rosario; este año más de 60 mil personas de todos los barrios transitaron por el predio de la Rural sin inconvenientes. Para nosotros es un evento en el que creemos mucho porque permite que vecinas y vecinos disfruten del espacio público y de la cultura”, destacó el secretario de Cultura y Educación, Federico Valentini, y subrayó el rol del Estado en el acompañamiento de estos festejos.
Asimismo, el funcionario puso de relieve el compromiso social detrás de la puesta en escena: “Hay un trabajo enorme de las comparsas durante todo el año. Son personas que, después de sus trabajos, dedican su tiempo libre con mucho sacrificio para aprender baile e instrumentos. Nuestra responsabilidad es acompañarlos, porque el carnaval llega a los barrios a través de ellos y el resultado es esta fiesta que hoy vive la ciudad”.
Noche de brillo y competencia

La apertura, el sábado 14, puso en marcha los carros eléctricos, los instrumentos y las múltiples canciones que no pararon de sonar. Las comparsas Innova, El Sueño del Rey Momo, Imperio del Sur, Zafiro, Rekebra, Los Herederos, Arandú y Leones del Samba desfilaron por la pasarela principal, mostrando meses de trabajo en vestuarios, coreografías y percusión ante una tribuna que no dejó de alentar.
La segunda noche, que pasó al lunes 16, el desfile fue doble: por un lado en el corsódromo y por otro la cantidad de gente que no paraba de ingresar por la puerta ubicada sobre Oroño. El cierre de la segunda jornada estuvo a cargo de La Vanidosa, que hizo saltar y cantar a la multitud presente. “Buenas noches a todos. Se ve todo perfecto, que lo disfruten mucho. Qué lindo que es estar acá”, exclamó Lucho, el cantante de la banda, mientras el público bailaba en un predio colmado de familias, niñas, niños y jóvenes.
El veredicto final
El anuncio más esperado llegó este martes 17 por la noche, última jornada del feriado de carnaval, cuando la expectativa por la premiación alcanzó su punto máximo. El jurado de notables, encargado de evaluar cada detalle del despliegue, estuvo integrado por Daniel Robledo, Marlon Oliveira, Lorena Fenoglio, Magalí Quiroga y Juanky DaGema. Tras una deliberación minuciosa, anunciaron que Rekebra se consagró como la mejor comparsa de Rosario 2026. Este triunfo marca un hito en la trayectoria de Rekebra, que con su propuesta La Caja de Pandora recuperó el trono del Carnaval Central. Tras haberse consagrado campeona en 2024 y obtener el segundo puesto en 2025, la agrupación del oeste rosarino demostró su vigencia. Con 21 años de historia ininterrumpida, este nuevo premio reafirmó su lugar como una de las comparsas más laureadas de la ciudad.
La propuesta temática de este año invitó a las y los asistentes a sumergirse en un universo de magia y misterio. El despliegue visual fue uno de los puntos más altos de la noche. La comparsa contó con la participación especial y el diseño de Tony Escobar, que aportó su sello inconfundible de brillo y elegancia a cada traje.
El segundo lugar fue para Los Herederos, la ganadora de 2025, que en esta edición mantuvo su compromiso con el trabajo artístico y social que realiza durante todo el año y se consolida, nuevamente, dentro de los primeros puestos. El tercer lugar fue para la comparsa Zafiro, que presentó su temática Zafiro Galáctico, una historia situada en una futura Neo-Rosario donde se celebra el mayor encuentro cultural del universo: el Carnaval Interestelar.
Más allá de la competencia en pista, el predio ofreció una experiencia integral que justificó la constante afluencia de público durante las tres jornadas. La infancia pudo disfrutar de todo el predio con un lugar para confeccionar sus propios trajes y accesorios, talleres de máscaras y diversos juegos permitieron que la tradición pasara de generación en generación. Mientras tanto, el patio de comidas se convirtió en el punto de encuentro obligado entre pasada y pasada, y abundaron los picnics al aire libre, canasta de por medio.
Más que un desfile
Los tambores se sincronizan al son de cada corazón y el ritmo se desacelera, lejos de pausar, bombea más lento hasta decir “hasta pronto”. Esa vibración no sólo permanece en la ex Rural sino que se extiende por todos los distritos de la ciudad. Febrero trae magia, sí, pero ante todo, es una construcción en la mismísima cuna de la bandera, del derecho al disfrute compartido.
Una fiesta que fue negada por muchos años a los pueblos, no sólo en la Argentina sino en el mundo y pisa cada vez más fuerte en las calles y los barrios. Porque el carnaval es esa expresión colectiva que se hace eco y llega, a donde tiene que llegar.