El escenario comercial global entró en una fase de incertidumbre total este sábado. Apenas 24 horas después de que la Corte Suprema de los Estados Unidos propinara un duro golpe a la política proteccionista de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump respondió redoblando la apuesta: anunció que los aranceles globales no solo se mantienen, sino que se elevan del 10% al 15% con efecto inmediato.
El anuncio, realizado a través de su red social Truth Social, marca un choque de poderes frontal entre el Ejecutivo y el Judicial. Trump calificó la sentencia de la Corte como «ridícula» y «extraordinariamente antiestadounidense», dejando claro que no piensa ceder en su estrategia de «Estados Unidos Primero».
Un fallo que buscaba poner límites
El viernes, en una decisión de 6 votos contra 3, el máximo tribunal de justicia del país había invalidado parte del esquema arancelario del mandatario. El argumento central, expuesto por el presidente del tribunal John Roberts, es que el Ejecutivo no puede justificar estos impuestos apelando a una «emergencia económica» sin contar con una autorización explícita y clara del Congreso.
Sin embargo, la respuesta de Trump fue contundente. Desde el Despacho Oval, firmó una orden ejecutiva que establece el nuevo arancel del 15%, previsto para entrar en vigor el próximo 24 de febrero por un periodo inicial de 150 días.
Impacto en los socios estratégicos
A diferencia de otras medidas anteriores, este nuevo esquema impacta directamente en aliados históricos que mantenían acuerdos comerciales con Washington:
Unión Europea: El presidente francés, Emmanuel Macron, ya manifestó su preocupación, subrayando la importancia de los «controles y contrapesos» democráticos.
Asia: Gigantes como Japón, Corea del Sur y Taiwán verán encarecidas sus exportaciones hacia EE. UU.
Exenciones: Por el momento, el decreto contempla excepciones para la industria farmacéutica y bienes provenientes del acuerdo con México y Canadá (T-MEC).
«Como presidente, aumentaré los aranceles globales hasta el nivel totalmente autorizado del 15%», sentenció Trump, desafiando la interpretación legal de la Corte.
El fantasma de los reembolsos y el caos judicial
Uno de los puntos más críticos del fallo es que abre la puerta a que miles de empresas exijan el reembolso de los aranceles ya pagados, una cifra que analistas estiman superó los u$s 130.000 millones solo en 2025.
Mientras el juez disidente Brett Kavanaugh advierte sobre un posible «caos judicial» por la falta de definiciones sobre estas devoluciones, Trump desestimó la cuestión asegurando que el tema derivará en litigios que podrían durar años, ganando así tiempo para mantener su política de recaudación y presión comercial.
Con el despliegue militar en niveles récord y una guerra comercial que se recrudece minuto a minuto, el gobierno de Trump parece decidido a ignorar los límites institucionales para forzar un reequilibrio del déficit comercial estadounidense, sin importar el costo de la relación con sus aliados más cercanos.