El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas mantendrá una reunión de emergencia en la tarde de este sábado para abordar la crítica situación en Medio Oriente tras los ataques coordinados de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní y la posterior represalia de Teherán.
La sesión se produce en un clima de extrema tensión diplomática. Estados Unidos, uno de los actores directos en el conflicto, posee una de las cinco bancas con derecho a veto, lo que genera incertidumbre sobre la posibilidad de alcanzar una resolución vinculante que detenga las hostilidades.
Diplomáticos de la ONU dijeron que el organismo, compuesto por 15 miembros, se reunirá a las cuatro de la tarde de Nueva York (2100 GMT, las 19 de Argentina). La reunión estará presidida por Gran Bretaña, que este mes está a cargo del Consejo.
El pedido de António Guterres
El secretario general de la ONU, António Guterres, lanzó una advertencia ante lo que considera una amenaza directa a la estabilidad global. El jefe de Naciones Unidas exigió el «cese inmediato de todas las hostilidades» para evitar una guerra regional a gran escala.
«La situación actual pone en riesgo la paz y la seguridad internacionales», afirmó tras condenar tanto la ofensiva inicial como la respuesta militar iraní.
El diplomático insistió en la necesidad de una «desescalada urgente» para proteger a la población civil y evitar que el conflicto se torne irreversible. «El mundo no puede permitirse otra guerra de estas proporciones», subrayó el secretario general en un comunicado oficial previo al encuentro del Consejo