Un ciudadano colombiano con antecedentes por narcotráfico y que hace tres años había sido expulsado del país, quedó formalmente imputado como autor del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, luego de que el fin de semana pasado fuera detenido en la ciudad de Rosario tras secuestrarse, en dos domicilios vinculados con él, más de un kilo de cocaína, otras drogas y armas, en el marco de una investigación llevada adelante por la Oficina de Narcocriminalidad del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal de esa ciudad santafesina, en coordinación con la región NEA de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar).
El imputado, de 33 años, identificado como Víctor Sleyner “Colombianito o Nene” Acevedo Figueroa, había sido expulsado en 2023 luego de cumplir una condena a la pena única 5 años de prisión por narcotráfico y portación de armas.
No obstante, reingresó de forma clandestina y fijó residencia en Rosario, donde el sábado pasado fue apresado en un departamento de avenida Belgrano al 900, a metros del Monumento Nacional a la Bandera, en barrio Martin.
La imputación fue formulada el lunes pasado por el fiscal federal Matías Scilabra –a cargo de la Oficina de Narcocriminalidad de la Unidad Fiscal Rosario y titular de la Procunar región NEA– y el fiscal coadyuvante Matías Mené, en una audiencia de formalización de la investigación penal realizada ante el juez de Garantías Carlos Vera Barros.
Los representantes del MPF solicitaron se le imponga la prisión preventiva al acusado, la que fue dispuesta por el plazo de 180 días.
El imputado participó de la audiencia de manera remota desde su lugar de detención y, al cederle la palabra, solo requirió que se notifique al Consulado de Colombia sobre su situación procesal.
El magistrado declaró la legalidad de la detención y dio por formalizada la investigación en los términos planteados por la acusación.
La pesquisa
Al describir los hechos, el fiscal Mené le atribuyó a Víctor Sleyner Acevedo Figueroa, en primer término, tener en su poder un total de 1.156 gramos de cocaína. La mayor parte de ese material –un paquete rectangular de 1.027 gramos con el sello en bajorrelieve del logo de Rolex y dos bolsas con 63 y 66 gramos– fue incautado el 28 de febrero último en un domicilio vinculado al imputado, ubicado en Oliden al 4200 de Rosario, en el marco de los allanamientos realizados por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
En ese mismo domicilio, también secuestraron una balanza de precisión, dos pistolas –marcas Taurus y Glock–, 266 municiones calibre 9 milímetros y .38 y documentación personal.
También le atribuyeron tener, con fines de comercialización, los 6 gramos de marihuana, 10 gramos de éxtasis, 215 gramos de ketamina, 4 gramos de cocaína y las semillas de cannabis que le fueron incautadas en el departamento donde residía y fue detenido, ubicado en el piso 15 de un edificio de la avenida Belgrano al 900, a tres cuadras del Monumento a la Bandera.
Según expuso la Fiscalía, tareas de vigilancia y seguimiento permitieron constatar a los pesquisas que el Colombianito ingresaba y egresaba del inmueble de Oliden al 4200 en reiteradas oportunidades, principalmente en horario nocturno y a bordo de su auto, en maniobras compatibles con la venta y distribución de estupefacientes.

Para los representantes del MPF, el volumen y la diversidad de sustancias, junto con los elementos de fraccionamiento y las armas, evidencian que la droga estaba destinada a su comercialización.
Como evidencias clave para la imputación, mencionaron los allanamientos, los elementos incautados, informes de inteligencia e información respecto a envíos de dinero a través de la empresa Western Unión, con transacciones a países como Bolivia, Colombia y Costa Rica.
Elementos de prueba y vínculos carcelarios
Durante la audiencia, el fiscal Mené detalló que la investigación incluyó intervenciones telefónicas, seguimientos, informes de inteligencia y el análisis de información aportada por el Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Santa Fe, que también investiga al Colombianito por su presunta vinculación con hechos recientes de intimidación pública y balaceras en Rosario.
Del intercambio surgieron datos extraídos de un teléfono celular secuestrado en una causa provincial, que darían cuenta de una posible provisión a gran escala de estupefacientes organizada por personas privadas de su libertad alojadas en la Unidad Penitenciaria N°11 de Piñero. A partir de esas comunicaciones se identificaron domicilios y personas sobre las que se dispusieron medidas de seguimiento, en algunos de los cuales se incautaron drogas y armas.
Asimismo, del análisis forense de un teléfono se obtuvieron conversaciones mantenidas en abril y mayo de 2024 entre el imputado y un interno con quien había compartido celda, en las que se hacía referencia a actividades vinculadas con la venta de estupefacientes.
La ubicación del acusado en el departamento de barrio Martin fue determinada, entre otros elementos, por la intervención de una línea telefónica que utilizaba, luego de que se comunicara con un delivery de comidas.
“Con plata encerrado en una maldita casa”
Durante la audiencia, el fiscal reprodujo algunos de los diálogos telefónicos interceptados al imputado, en los que evidenciaba una incómoda situación por tener dinero, pero no poder salir de su casa por su situación de clandestinidad.
Algunas de las frases que resaltaron desde la fiscalía federal fueron:
“Así que me estaba buscando la PDI (Policía de Investigaciones) (…), no me importa”.
“No salgo de mi casa… no puedo confiar en nadie. No puedo confiar en amigos, no puedo ir para acá”.
“Un ratito estoy distraído, y un problema”.
“Todo el mundo veo estado, todo el mundo fin de semana, fiesta, bailando, discoteca, amigos, en todos lados”.
“Yo con plata encerrado en una maldita casa”.
Riesgos procesales y antecedentes
Al solicitar la prisión preventiva, el fiscal Scilabra destacó el peligro de fuga, en virtud de que el imputado había sido expulsado del país por antecedentes condenatorios y reingresó de manera irregular por pasos no habilitados. También señaló que, al momento de su detención, intentó descartar tres celulares arrojándolos por una ventana, los cuales fueron recuperados por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
En cuanto a sus antecedentes, recordó que el 3 de mayo de 2021 el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de Rosario lo condenó a 4 años de prisión por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Esa pena fue unificada con otra de 3 años y 6 meses impuesta por la justicia provincial, por lo que se le fijó una pena única de 5 años de prisión.
Tras ejecutar esa condena, fue expulsado del país mediante una resolución dictada en mayo de 2023, que se concretó en octubre de ese año. Pese a eso, reingresó y permaneció en el país de manera clandestina hasta su detención el pasado fin de semana.