Por Carla Deiana. Licenciada y Profesora en Sociología (UBA). Docente de nivel medio en las escuelas públicas de Rosario. Militante de Tribuna Docente
Este Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras que se conmemorará el lunes 9 en todo el país, para impactar en las calles y en la jornada laboral con una enorme movilización, tiene como protagonistas en Santa Fe a las docentes, fuertemente movilizadas a lo largo de toda la extensión provincial en autoconvocatorias.
Según un relevamiento del Observatorio Argentinos por la Educación, el 94,6% de los docentes de nivel primario son mujeres, teniendo Argentina el país la mayor cantidad de mujeres trabajado en ese sector de toda América Latina. Una “feminización extrema”. También vivimos en uno de los países donde más docentes trabajan en más de una escuela, junto con Brasil, lo que desmiente que la docencia trabaja “4 horas por día”, como suelen decir los gobernantes que tachan a las y los docentes de “vagos”.
Pese a esta sobrecarga laboral, el gobierno de Maximiliano Pullaro extendió la jornada laboral estableciendo una 5ta hora en primaria, muy cuestionada pedagógicamente, pero que se impuso por la necesidad de aumentar de alguna forma el salario. Incluso con esto, la mayoría de la docencia trabaja doble turno y algunos tienen hasta 3 cargos, frente a una canasta familiar que ronda los $2.600.000 y un salario docente que araña los $900 mil, siempre y cuando no sufras descuentos.
En este punto, cabe subrayar que el gobierno de “Unidos” descuenta los días por enfermedad y cuidado de familiar enfermo a las docentes, lo que constituye un acto de violencia de género económica, simbólica y política, agravado porque baja desde el propio Estado. Esta caracterización encuadra dentro de los marcos normativos de las propias capacitaciones obligatorias para el empleo público santafesino, como la Ley Micaela o la propia formación en ESI, que reconocen que las mujeres estamos mayoritariamente a cargo de las tareas de cuidado en el hogar, resultado de una doble opresión histórica (por nuestra condición de trabajadoras y mujeres), por lo que debiera haber políticas públicas destinadas a promover la equidad de género, y no a profundizar esa desigualdad estructural, empobreciendo a las docentes, que en muchos casos son las jefas de hogar, castigándolas con un descuento salarial porque faltan para cuidar a su hijx enfermx.
El programa “Asistencia Perfecta” tiene muchas aristas, entre ellas, el disciplinamiento sindical, que también oficia de bozal para que las mujeres que trabajamos en educación no podamos denunciar lo que está pasando en las escuelas: cierre de cargos y de grados, vaciamiento de la educación técnica, graves problemas de infraestructura escolar, como no tener baños que funcionen o agua, las balaceras, partidas irrisorias para comedor escolar y becas, en el marco de un empobrecimiento cada vez más marcado de la mayoría del estudiantado. Silenciar a la docencia es favorecer que pase sin lucha la “motosierra” que Milei y el conjunto de los gobernadores contra el financiamiento educativo de las escuelas públicas estatales, que son gratuitas y laicas, es decir, independientes de las iglesias.
El tema de la educación confesional debe ser analizado en este marco de ataque a las docencia, porque está en carpeta un proyecto de “libertad educativa”, que viene a destruir la educación pública tal cual la conocemos, lo que va a favorecer la privatización ligada a las iglesias evangélicas, que ocupan cargos de gobierno con Pullaro y Milei. Como todo bajo el prisma libertario, la cuestión de la “libertad” es exactamente su contrario, porque este concepto apunta eliminar la obligatoriedad de que el Estado garantice el derecho a la educación, para que cada familia sea “libre” de mandar a sus hijxs a la escuela o ponerlxs a trabajar en horario escolar -como le gustaría que ocurra a los Benegas Lynch de la vida entre el proletariado- lo que puede recubrirse con algún modelo de educación en casa.
En este contexto de ajuste a la educación, empobrecimiento de toda la comunidad educativa y bronca frente a un gobierno que prometió “jerarquizar la laboral docente” para en 3 años provocar una caída salarial del orden del 30%; es que se extienden las autoconvocatorias docentes en Santa Fe, con un enorme protagonismo de las mujeres, tanto del sector activo, como de las jubiladas, que vienen sufriendo lo peor de la “malaria”, luego de la reforma previsional que se aprobó con represión frente a la Legislatura de Santa Fe y todavía tiene causas abiertas contra docentes por protestar.
Las autoconvocatorias docentes son más potentes incluso en las pequeñas localidades, como Tacuarendí o Las Toscas, en el norte profundo de Santa Fe; o en ciudades que sin dudas le dieron el voto a Pullaro, como Hugues, donde una numerosa concentración docente le recordaba al ahora gobernador que él había estudiado allí y estaba atacando a sus propias maestras con una paritaria mentirosa, cuya cifra exacta se desconoce, está llena de sumas en negro que desfinancian la Caja Jubilatoria y el IAPOS, achatan el escalafón docente y perjudica a los jubilados, porque los bonos, premios, reconocimientos y demás especias, no van al básico y no entran para el cálculo de la jubilación –ni tampoco para el aguinaldo o las vacaciones- lo que es ilegal en Santa Fe.
Las autoconvocatorias son una respuesta positiva frente al abandono sindical de las conducciones tradicionales, como ocurrirá mañana lunes 9, cuando AMSAFE no adhiera al paro nacional de CTERA, complicando la participación masiva que hubiera garantizado un paro o una desobligación, cuando más necesitamos ganar las calles y darle fuerza a un movimiento que logró romper las barreras de los descuentos, con medidas diversas que hay que apoyar. Con todo, mañana se sentirá con fuerza la voz de las docentes en toda Santa Fe, en nuestro día internacional de lucha, al son del hit del verano: Pullaro Mentiroso.