Rosario, jueves 12 de marzo de 2026
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Rosario, jueves 12 de marzo de 2026

Droga y propiedades: dos mujeres condenadas por alquilar departamentos en Roldán y Granadero Baigorria a un narco prófugo

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En un fallo judicial que expone la trama de facilitadores del narcotráfico en la región, dos mujeres fueron condenadas este lunes por la Justicia Federal de Rosario tras haber subalquilado inmuebles en Roldán, Granadero Baigorria y Rosario a un vendedor de drogas que se encontraba prófugo, a sabiendas de su situación.

Se trata de Giselle Sullivan y Alida Andrea Ortigala –esta última, media hermana de Mariana Ortigala, condenada por extorsiones para la banda de Los Monos y exinformante de la Fiscalía–, quienes recibieron una pena de tres años de prisión de ejecución condicional. Ambas aceptaron un juicio abreviado por el delito de encubrimiento agravado, acuerdo que fue homologado por el juez de Garantías Eduardo Rodrígues Da Cruz, luego de las negociaciones entre los fiscales federales Franco Benetti y Santiago Alberdi y las defensas de las acusadas.

La condena también les impone la prohibición de salir del país sin autorización judicial durante los próximos dos años.

Una red de inmuebles para mantener al prófugo fuera del radar

De acuerdo a la investigación fiscal, las mujeres tenían pleno conocimiento desde mayo de 2022 de que estaban subalquilando propiedades a Maximiliano Ortigoza, un dealer oriundo de Granadero Baigorria que era intensamente buscado por juzgados federales de San Nicolás y Villa María por comercio de estupefacientes. Con el tiempo, también se sumó una causa en su contra en los tribunales de Rosario por el mismo delito.

Los fiscales reconstruyeron la relación a través de peritajes telefónicos que resultaron determinantes para probar el encubrimiento. Ortigoza fue finalmente arrestado el 1º de octubre de 2024 en un complejo de departamentos de Puerto Norte, en Carballo al 500. Allí, la Policía de Investigaciones allanó su domicilio y secuestró cocaína fraccionada, botellas de acetona y materiales para el corte de la droga, lo que indica que en ese lugar funcionaba una “cocina” amateur de estupefacientes.

Roldán y Granadero Baigorria, dentro del circuito inmobiliario del narco

Según la pesquisa, Alida Ortigala fue la encargada de conseguirle al menos cinco inmuebles a Ortigoza entre abril de 2023 y octubre de 2024. Dos de ellos estaban ubicados en la ciudad de Roldán, uno en Granadero Baigorria, y los dos restantes en Rosario. El último, en Puerto Norte, fue donde finalmente se descubrió el montaje para el procesamiento de cocaína.

“Al conseguirle constantemente inmuebles para subalquilarle, no solo permitieron que se evade de la Justicia, sino que continúe con su accionar delictivo”, señalaron los fiscales Benetti y Alberdi. Y agregaron: “Hay elementos para asegurar que Alida conocía personalmente a Ortigoza y sabía que tenía problemas con la Justicia y no podía alquilar. Le prestó auxilio durante al menos un año y medio y además se benefició económicamente”.

Chats que delataron el conocimiento del prófugo

Las conversaciones telefónicas incorporadas a la causa resultaron contundentes. En un mensaje del 6 de mayo de 2023, Ortigoza le escribió a Ortigala: “Soy inteligente, por algo me dicen Spiderman que me escapo de los edificios”. Semanas después, el 29 de mayo, Ortigala envió un audio a su contacto en el que detallaba cómo hacer para alquilar un departamento en Puerto Norte sin levantar sospechas: “Tiene que ser una persona que hace un pequeño contratito. Esta chica, con un documento que esté bien, ¿entendés? Que no tenga nada en el Google, que no vean que tiene ningún problema”.

Los fiscales subrayaron que esa instrucción evidenciaba la intención de mantener oculta la identidad de Ortigoza, ya que una simple búsqueda de su nombre en internet arrojaba al menos dos notas periodísticas que lo mencionaban como prófugo de la Justicia federal de Córdoba.

Otro mensaje, fechado el 6 de julio de 2023, dejó al descubierto que Alida Ortigala conocía perfectamente el historial del dealer: “Escucha, Maxi. Borra el mensaje. Yo también lo borro. A mí no me importa lo que cada uno hace, la vida de cada uno… Mientras no me traiga problemas, te entiendo perfecto”.

La maniobra con el contrato y el operador inmobiliario

Para concretar el alquiler del departamento de avenida Carballo al 580, Alida Ortigala recurrió a un operador inmobiliario, a quien le dijo que la unidad era para su hija, Camila P. C. Incluso firmó un contrato de locación el 22 de junio de 2024 en el que figuraba como locadora y su hija como locataria, y entregó copia del DNI y el teléfono de la joven.

Sin embargo, con el correr de los días, el agente notó que en realidad quien ocupaba el inmueble era una pareja. Al reclamarle explicaciones, Ortigala admitió que su hija ya no vivía allí. Ya sobre el final del contrato, ante la falta de pago de expensas, la mujer terminó facilitándole al operador el contacto directo de Ortigoza, quien finalmente confesó que subalquilaba el lugar.

La investigación dejó al descubierto así una estructura de facilitadores que, mediante el alquiler de propiedades en distintas localidades del cordón industrial, permitió que un narco prófugo continuara operando durante más de un año y medio.

Fuente: Pregon