La historia de Amalia Granata y Robbie Williams
Ese episodio se remonta a comienzos de los años 2000, cuando Granata era panelista televisiva y sorprendió a todo el país al revelar en un programa de TV que había tenido un encuentro íntimo con Robbie Williams durante una visita del cantante al país. En aquel momento, la confesión fue tan gráfica y descontracturada que se convirtió en un fenómeno mediático inmediato. La anécdota recorrió programas de televisión, portales de noticias y revistas de espectáculos, transformándose en uno de los momentos más recordados del archivo televisivo argentino.
La historia ocurrió durante una estadía del exintegrante de Take That en Buenos Aires. Según contó la propia Granata en distintas entrevistas de la época, el encuentro se dio tras un recital del artista y derivó en una noche que luego ella misma describió públicamente en televisión con lujo de detalles, algo que en aquel momento desató un verdadero terremoto mediático.
El episodio tuvo consecuencias inmediatas: Granata pasó de ser una panelista relativamente conocida a convertirse en una figura omnipresente en los programas de chimentos. Durante meses, la anécdota fue repetida, analizada y parodiada en distintos ciclos televisivos, consolidando una especie de mito pop que todavía hoy aparece cada tanto en redes sociales cuando alguien decide desempolvar el recuerdo.