Tiempo Argentino
El cierre de 2025 estuvo signado por un fuerte salto del desempleo en la Argentina, acompañado de un importante deterioro de otros indicadores del mercado de trabajo del país.
Según el informe sobre mercado de trabajo que publicó el Indec en la tarde de este miércoles, en el cuarto trimestre de 2025, la tasa de desempleo llegó al 7,5%. En Rosario ese indicador se movió medio punto respecto del mismo período de 2024, a 6,5 %.
En números absolutos, el ente oficial registró 1,1 millones de personas sin trabajo en los 31 conglomerados urbanos que releva la Encuesta Permanente de Hogares que, proyectados a todo el país, escalan hasta 1,73 millones de personas que buscan trabajo y no consiguen encontrarlo.
Solo un año atrás, el desempleo alcanzaba al 6,4% de la población. Así las cosas son 250 mil las personas que cayeron en esa situación en apenas 12 meses. El valor registrado en el último trimestre de 2025 es el registro más elevado desde el mismo período de 2020 cuando, en un contexto de pandemia, el desempleo afectó al 11,7% de la Población Económicamente Activa.
Al mismo tiempo, el Indec señaló que la tasa de empleo, que mide el porcentaje de personas que tienen trabajo sobre el total de la población, cayó al 45% cuando un año atrás era del 45,7%.
Estos datos se dan en un contexto en el que menos personas se consideraron que trabajan o no teniendo empleo buscan trabajo, conjunto que se conoce como Población Económicamente Activa (PEA).
Por otro lado, el aumento del desempleo no se dio como contracara de una baja de la subocupación o del nivel de demanda de trabajo por parte de quienes ya están empleados. Esos dos indicadores se mantuvieron estables entre el cuarto trimestre de 2024 y el mismo período de 2025, lo que indica que aumentó la cantidad de personas con problemas laborales en el último año.
Un dato que surge del informe oficial y resalta es la tasa de actividad que se ubica en un 48,6%, el mismo valor que el trimestre anterior pero que implica 1,7 puntos porcentuales por encima del promedio de la última década y, junto con el período mencionado, se trata del registro más alto en la serie del INDEC que comienza en 2017.
El indicador da cuenta de la cantidad de gente que forma parte de la PEA, esto es las personas que trabajan o buscan trabajo activamente. Su techo histórico se explica esencialmente por la caída del poder adquisitivo que sufre la población trabajadora y que, por lo tanto, se ve forzada a sumar mas integrantes de la familia al mercado de trabajo. De hecho, según datos del propio INDEC, el salario de los trabajadores registrados retrocedió un 2,1% adicional durante 2025 y acumulan un retroceso del 7,1% en términos reales desde noviembre de 2023 cuando asumió este gobierno.
El dato resulta coherente con los datos de sobreocupación que se encuentran en un 29% y que indican una mayor tasa de explotación que sufren los trabajadores obligados por la caída de sus ingresos.
Pero además, del informe surge que el empleo informal escaló un punto porcentual en apenas un año pasando de representar el 42% al 43% de la fuerza laboral.
Paradójicamente, la semana pasada, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, señaló que «los datos» indicaban exactamente lo contrario: que el empleo en la Argentina estaba en crecimiento. Un relato menos.
El informe, por otro lado, expresa lo ocurrido entre octubre y diciembre de 2025 y, por lo tanto, omite los cierres de empresas y despidos registrados entre enero y marzo de este año que se recrudecieron en el último período y que tienen a la empresa Fate como un emblema del período.
Datos de acá
El Gran Rosario había cerrado el 2024 con una suba interanual de 1,3 puntos en la tasa de desempleo. El 6 % de la Población Económicamente Activa (PEA) estaba desocupada en el aglomerado en ese entonces. El incremento estuvo influenciado por una suba de 1,4 puntos en la tasa de actividad.
En diciembre de 2023 la tasa de desocupación había sido del 4,7 %, una de las cifras más bajas de la historia. En aquel momento, el mercado laboral de la región parecía seguir con la inercia de un año que, en términos de puestos de trabajo, se había mostrado sólido.
Por otra parte, en el tercer trimestre de 2025, la tasa de desocupación llegó al 8,9 %, la tercera cifra más alta del país, después de Río Gallegos y Resistencia.