Todos los días Julieta tomaba el 133 para ir de su casa a estudiar a la Siberia. En el recorrido pasaba frente a La Vigil sin saber aún que era un sitio de memoria. Pensó que en la ciudad existen un montón de espacios que no están visibilizados y que son importantes para la historia de Rosario. Lo charló con sus compañeras de estudio, Paloma y Valentina, y decidieron contar la historia de La Vigil a través de un videojuego. El proyecto “Vigilia” forma parte de la tesina de grado de las tres estudiantes de Comunicación Social de la UNR y estará disponible a mitad de año. Este viernes 20, a las 17.30, participarán de una charla en la institución junto con miembros de la Vigil y del área de Derechos Humanos de la UNR, en el marco de los 50 años de la última dictadura cívico militar, donde ofrecerán la oportunidad jugar la versión demo de “Vigilia”.
“La historia de Rosario no se puede contar sin la historia de La Vigil por lo que fue en su momento de apogeo y también por todo lo ocurrido en la última dictadura. Como comunicadoras, el videojuego tiene un sustento teórico. Creemos en la memoria como espacio de disputa constante y en el advenimiento de los lenguajes digitales. La propuesta fue crear un producto que desde los discursos de memoria pueda alinearse con los nuevos lenguajes digitales para las nuevas generaciones. Pensamos que el videojuego tenía la potencia del soporte y que podía llegar a cumplir con el objetivo que buscábamos desde lo teórico”, explicaron desde la productora Kataribe Studio acerca de la propuesta a la que se sumaron el programador Laureano Diez y Emma Pfann, estudiante de Bellas Artes.
Vigilia: historia y suspenso
Vigilia es un videojuego de suspenso del género RPG (Role-Playing Game), donde quien lo juega protagoniza la historia. A través de la exploración gradual de documentos, imágenes y espacios, el juego invita a encarnar a un personaje en una narrativa estructurada e inspirada en la historia de La Vigil, y combina hechos reales con elementos fantásticos y libertades creativas.
Vigilia sigue la historia de Quime, una adolescente de 15 años que, tras quedarse dormida en el colectivo, despierta al llegar a La Vigil. Sin saber dónde está y sin batería en el celular, ingresa a la institución en busca de un teléfono para contactar a su familia y regresar a su casa. Allí, una guía le relata parte de la historia del lugar y encuentra un teléfono antiguo que comienza a sonar. Lo atiende y es teletransportada al momento exacto de la intervención militar en La Vigil.
A partir de ahí, aparecen elementos de horror psicológico: una presencia que la persigue y genera un sentimiento constante de ser vigilada y un guía, Constancio, el gato real de La Vigil, un agente del tiempo y acompañante que le revela información clave. El objetivo es que el jugador descubra qué sucedió en la institución para encontrar una salida y regresar al presente.
“Por el momento en el que está situado el videojuego era importante trabajar con esa presencia omnipresente que el protagonista comparte con el jugador. El salto temporal está acompañado de un notable cambio estético, con una paleta de colores y un tinte visual que diferencian claramente ambas épocas”, describieron desde la productora y destacaron que “el proceso fue muy entretenido, divertido y apasionante al encontrar lo jugable en la historia”.

Investigación
El proyecto comenzó en 2023 y desde entonces las estudiantes iniciaron un trabajo de investigación sobre la historia de La Vigil, que incluyó visitas guiadas, búsqueda de archivos y fotografías, y entrevistas con el personal del lugar. Además, se apoyaron en el libro «El caso Vigil» de Natalia García e hicieron un focus group con personas que habían recorrido la institución para registrar la emotividad y sensibilidad que despertaban áreas específicas. “Teníamos que hacer un recorte porque la historia era inmensa. Decidir qué partes íbamos a privilegiar bajo el concepto de lo jugable, de encontrar la potencia a objetos y espacios para hacerlo entretenido. El desafío fue ese punto de unión entre la historia y el juego”, contaron y se mostraron agradecidos con la institución: “El recibimiento del proyecto fue excelente. Nos abrieron las puertas a los espacios, testimonios y archivos. Ya habíamos hecho la visita guiada varias veces, entonces conocíamos gran parte de los espacios. El registro de quienes visitaron La Vigil y de la gente de ahí fue muy importante para crear el juego y la narrativa”.
En cuanto a la motivación por encarar la historia de la institución apelaron a una cuestión “emotiva”. “Siempre fue un tema que nos interpeló, pero no de una manera directa. Fue más una cuestión emotiva que nos atravesó. Capaz nos vemos un poco reflejados en aquellos jóvenes idealistas que buscaban construir un mundo mejor. La historia de La Vigil te atrapa. Pensamos que teníamos que hacer algo porque es increíble y además es una historia de Rosario”, contaron.

Talento local
Kataribe Studio se conformó como una desarrolladora independiente que busca reivindicar la industria local. “Acá hay mucho talento y muchas ganas de producir. Lamentablemente, está muy situado en Buenos Aires. Queremos romper con eso y contar nuestras propias historias”, señalaron y destacaron que el panorama actual fomenta la creación colaborativa y cooperativa.
En noviembre de 2025, gracias a una convocatoria de la Universidad Nacional de Rosario, a través del área de Ciencias y el Laboratorio de Experimentación Tecnológica (LET), obtuvieron financiamiento y tutorías con expertos en diferentes áreas como arte, diseño, guión, narrativa, programación y sonido. Además, la beca les permitió llevar el videojuego a diferentes eventos en la ciudad para realizar testeos y mostrar la propuesta.
Charla y juego
Este viernes 20, a las 17.30, en la sala Orlando Belloni de La Vigil (Gaboto 450) habrá un panel que la productora integrará junto con miembros de la institución y del área de Derechos Humanos de la UNR. Luego de la charla se podrá jugar Vigilia, que estará disponible online para mediados de año.