La protesta universitaria frente a la casa del jefe de Gabinete Manuel Adorni ya está en marcha y suma un nuevo elemento de tensión. La Policía Federal Argentina (PFA) desplegó un operativo de seguridad en las inmediaciones del domicilio del funcionario en Caballito, con apoyo de la Policía de la Ciudad, mientras continúan las clases públicas impulsadas por docentes y estudiantes de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Aunque la convocatoria original estaba prevista para este martes 31, la actividad comenzó el lunes con la presencia de alumnos que llevaron bancos y se instalaron en la calle. Desde el lugar confirmaron que la jornada principal sigue este martes, en línea con el cronograma difundido previamente.
El punto de encuentro se consolidó en la esquina de Miró y Bonifacio, a metros de la vivienda del funcionario. Allí, los manifestantes colocaron sillas y desarrollaron las primeras charlas en el marco de los reclamos impulsados por el Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras (CEFyL), conducido por Luca Bonfante, junto a gremios como la AGD-UBA.
La elección del lugar vuelve a poner en foco la polémica por el inmueble en el que vive Adorni, cuya adquisición no fue incluida en su última declaración jurada. El dato se suma a la tensión política que rodea la protesta, en un contexto donde también pesa una investigación judicial en curso sobre su patrimonio.
Desde la PFA confirmaron que el operativo se mantendrá activo hasta que finalicen las clases públicas. Según se informó, el despliegue incluye presencia sostenida en la zona, lo que fue cuestionado por los organizadores de la protesta.

El propio Bonfante apuntó contra el operativo y lo calificó como excesivo. “Había diez camiones en la Avenida Pedro Goyena”, señaló, y consideró “desmedida” la presencia de las fuerzas de seguridad en el lugar.
La actividad se desarrolla bajo consignas como “En defensa de la universidad pública” y “Aplicación ya de la Ley de Financiamiento Universitario”. En los flyers difundidos por el CEFyL se convocó a participar con un mensaje directo: “Nos vemos en Miró. Trae tu silla. Ni glaciares entregados al saqueo, ni educación ni presupuesto. Aplicación ya de la ley de presupuesto universitario. Ley de Glaciares defendamos lo conquistado. No se toca”.
El cronograma de las clases incluye ejes vinculados al extractivismo y la Ley de Glaciares, debates sobre macroeconomía y la conmemoración del 50° aniversario del golpe de Estado.
La medida se da en el marco del conflicto por la implementación de la ley 27.795, sancionada en 2025 y aún sin aplicación efectiva, y en medio del paro docente impulsado por federaciones universitarias. La combinación de clases en la calle, presencia policial y cuestionamientos al funcionario refuerza el escenario de tensión entre el ámbito académico y el Gobierno.
La previa
El conflicto se profundiza además con datos que reflejan el impacto del congelamiento salarial. En la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) ya se registraron más de 1.000 renuncias de docentes, lo que enciende alertas sobre el funcionamiento del sistema universitario en el corto plazo.
La protesta también está atravesada por la situación personal del funcionario. La semana pasada, el propio Adorni reconoció que es copropietario del 50% del departamento donde vive junto a Bettina Angeletti, un inmueble que no figuraba en su declaración jurada inicial. La propiedad, ubicada en una zona cotizada de Caballito, había sido publicada en 2024 por un valor cercano a los 340 mil dólares.
Consultado por el tema, el jefe de Gabinete respondió con una frase que generó ruido en medio del ajuste. “Yo hago lo que quiero con mi dinero”, sostuvo en conferencia de prensa. Sus declaraciones se sumaron a cuestionamientos más amplios que incluyen una investigación judicial en curso por presunto enriquecimiento ilícito.
En ese expediente se analizan propiedades no declaradas, movimientos financieros y otros elementos que buscan determinar si hubo un incremento patrimonial incompatible con los ingresos declarados. También aparecen bajo la lupa un viaje a Punta del Este en avión privado y vínculos con contratistas del Estado.
La jornada frente a su domicilio combina así dos planos que se cruzan cada vez más. Por un lado, el reclamo universitario por presupuesto y salarios. Por otro, las denuncias que rodean al funcionario y que impactan en el discurso oficial sobre ajuste y transparencia.
La medida se enmarca en un paro docente impulsado por las federaciones CONADU y CONADU Histórica, que se desarrolla en dos tramos entre el 16 y el 30 de marzo. Las clases públicas vuelven a ganar protagonismo como herramienta de visibilización en medio de un conflicto que sigue escalando.
Fuente: dataclave.com.ar