El próximo jueves 9 de abril, a las 18.30, en Oliva libros (Entre Ríos 579), se presentará El leberwürst de tres puntas (Paola Chinazzo Editora, 2026), una novela escrita por un grupo de escritores rosarinos conformado por Andrés M. Abramoswski, Raúl Astorga, María Cecilia Badano, Ernesto Ciunne, Eduardo D’Anna, Verónica Luarino, Susana Rozas, Pablo Crash Solomonoff y Marcelo Juan Valenti, todos de amplia trayectoria en el mapa de las letras locales.
Presentada como una “novela en grupo”, el volumen, según puede leerse en lo que figura como una suerte de introducción escrita por Pablo Crash Solomonoff, y que lleva como subtítulo “Algunas palabras sobre el proyecto”, tuvo su inicio más de 20 años atrás a partir de la lectura de El paraguas misterioso, del escritor argentino Eduardo L. Holmberg, un folletín satírico que escribió junto a otros autores de principios del siglo XX y publicado en la revista Caras y caretas durante 1904. En la novela de Holmberg –se cuenta en la introducción– se cita como antecedente una obra similar llamada Las vírgenes locas publicada en España.
Crash Solomonoff continúa entonces describiendo las motivaciones y la génesis del proyecto de El leberwürst de tres puntas de este modo: “…me quedó picando de cómo habrían hecho para escribirlo, con qué criterios, con qué consignas, y qué haría yo en una situación de escritura similar. Así que la intención fue investigar, divertirse y experimentar compartiendo personajes y/o situaciones con otros narradores en una relación que vaya un poquito más allá de la lectura mutua o la edición conjunta de cuentos inconexos entre sí en una obra antológica. En conversaciones previas con el grupo fueron apareciendo algunas reglas a seguir, y algunas posibilidades. Hice además esta aclaración: «recordando que hecha la ley, hecha la trampa, casi que me interesan más las trampas que la ley». En ese sentido, confié en el buen criterio de cada uno de los escritores convocados…”.

Finalmente, en la contratapa, puede también leerse una descripción del espíritu que animó esta aventura narrativa: “Una foto se ha extraviado, ¿o fue robada? Hamacándonos entre el desafío y la amenaza, un estrafalario encargo abrirá el juego de esta trama cómico-fantástica, desplegándose en un planteo delirante, salvo para la lógica obsesiva del coleccionista…
¡Qué!, ¿acaso es tan complicado usar la máquina del tiempo para buscar un fascículo sobre canciones de Los Beatles?
Pero ¿dónde está esa máquina? ¿Y cómo activarla? La llave del secreto puede esconderse tanto en Cabin 8, barrio La Tablada, como entre las manos (o las piernas) de tres vírgenes, en el convento de las Siervas de María.
El vaivén de las aclaraciones que oscurecen, nos seguirá hamacando, desde la Feria de Colectividades hasta el Mercado de Pulgas, desde una Rosario semicolonial, en 1870, a otra distinta, agitada por la protesta política, cien años después, o a otra distinta, futura, en la que el Monumento a la Bandera leva anclas.
Y, sí: solamente en Rosario, y entre estos nueve escritores, se puede asociar a Los Cantos de Maldoror con el Martín Fierro, y encima ligarlos a una conspiración folletinesca, que implica a Horacio Quiroga, Macedonio Fernández, el acorazado Graf Spee, y quizá hasta al Gato Barbieri y Leo Maslíah».