Un nuevo hecho de inseguridad sacudió este miércoles a la comunidad educativa del Jardín de Infantes «Mi Casita», ubicado en el corazón de barrio Tablada, en la zona sur de Rosario. Poco después de haber sufrido el robo de equipos electrónicos y alimentos en un hecho ocurrido tras el fin de semana largo de Semana Santa, las docentes se encontraron esta mañana con el establecimiento nuevamente violentado, lo que obligó a la suspensión de las clases para 30 niños.
El ingreso se produjo durante la madrugada. Según describieron las autoridades escolares, los delincuentes utilizaron una tarima de madera como escalera para acceder a los techos. Una vez allí, lograron arrancar las rejas de un ventiluz de dimensiones reducidas en el sector de la cocina. El personal del establecimiento remarcó que el espacio es tan pequeño que solo permitiría el paso de un niño o de una persona de contextura muy pequeña.
Si bien la Policía de Santa Fe y los peritos trabajaron en el lugar para levantar huellas dactilares y rastros de barro detectados en las paredes, el recuento preliminar de las docentes indica que los ladrones se llevaron yogures, galletitas, azúcar y mate cocido destinados al desayuno de los alumnos, además de un parlante y luces. Asimismo, los delincuentes arrancaron cables para intentar cortar el suministro eléctrico, bajaron plantas decorativas y dejaron bolsas preparadas con otros elementos que finalmente no pudieron retirar.
Desde la institución señalaron que, aunque los objetos robados en esta oportunidad no tienen el alto valor económico de las computadoras sustraídas en el robo anterior, el daño al trabajo diario y la logística alimentaria es total.
La reiteración de estos hechos delictivos genera una profunda preocupación en barrio Tablada. Las docentes manifestaron estar en estado de «shock» y «tristeza», ya que el jardín cumple una función social fundamental de contención para familias humildes de la zona.
Las docentes explicaron que habían reforzado las puertas y colocado rejas nuevas tras el robo anterior, pero las mismas fueron retiradas por los delincuentes. Ante la repetición de estos hechos, manifestaron su incertidumbre sobre qué otras medidas extremas tomar y advirtieron sobre el peligro latente de encontrarse con intrusos al momento de ingresar a trabajar.
Fuente: rosariomitelefe.com