El ministro de Desarrollo Productivo de la Provincia, Gustavo Puccini, se refirió al impacto que está teniendo en el transporte urbano e interurbano la suba del precio de combustible, situación que se agrava aún más debido a la mala distribución que el Gobierno nacional hace del impuesto al combustible: “El conflicto internacional disparó el precio del petróleo. Este fuerte aumento, sumado al atraso en el pago de los atributos sociales de la SUBE, complica la operatoria del transporte”, argumentó.
En términos proporcionales, la brecha se refleja con claridad: de los $ 706.761 millones que Santa Fe aportó en concepto de impuesto a los combustibles desde 2024, solo regresaron $ 133.000 millones, es decir, apenas el 19 % de lo recaudado. A la vez, esa desigualdad impacta de forma directa en los usuarios, ya que el boleto mínimo en el interior ronda los $ 1.700, mientras que en el Área Metropolitana de Buenos Aires se ubica por debajo de los $ 1.000, lo que implica que viajar en transporte público en Santa Fe puede resultar hasta un 77 % más caro.
En el transporte interurbano, esa brecha es aún mayor. A partir de abril de 2026, un boleto de colectivo desde CABA (Microcentro/Constitución) a Tigre, cubriendo una distancia de más de 12 km, cuesta aproximadamente entre $900 y $1100 con SUBE registrada. A partir de septiembre 2025, el boleto de colectivo desde Rosario a San Lorenzo cuesta por ruta 3.963 y supera los 5.400 por autopista. Otro ejemplo: el boleto entre Santa Fe y Monte Vera llega a los 2.765, es decir casi el triple que en el AMBA para distancias similares.
Esto “no es nuevo” admitió el funcionario que, no obstante, dijo que “es momento de volver a dar la discusión sobre los aportes que hacemos desde Santa Fe, y el reparto que hace Nación con lo que recauda, generando ciudadanos de primera que viven cerca del Obelisco, y ciudadanos de segunda que estamos en el interior, produciendo”.
Compensación
En ese sentido, Puccini subrayó que “desde 2024 a la fecha los santafesinos aportamos $ 706.761 millones de pesos en impuesto al combustible, montos que deberían volver para compensar el transporte público. De esa plata, que aporta cada santafesino que carga combustible a diario, volvieron solo 133.000 millones”. Mientras, en el mismo período, Nación destinó al AMBA $ 1.600.725.868.678, “un número insólito que hace que hoy un pasaje en tren cueste entre 280 y 450 pesos, o en colectivo entre 700 y 959 pesos. Es decir, menos de mil pesos un pasaje, mientras en el interior, el mínimo arranca en 1.700 pesos”.
“Hoy solo llegan los atributos sociales para los usuarios de SUBE, y además están atrasados en el pago que va a las empresas”, insistió el ministro santafesino, quien sumó a esto la falta de inversión en las rutas nacionales y mencionó al respecto los siniestros fatales que se producen en las rutas 33 y 34, “o el desastre que es la ruta 11”.
Sin embargo, ante el atraso de los pagos -que además son desiguales-, Puccini valoró que “Santa Fe responde con gestión”, y dijo que para que el sistema de transporte siga funcionando “la Provincia ya destinó más de $ 193.000 millones, sosteniendo de manera prioritaria el Boleto Educativo y Rural”, y afirmó que “la Nación nos da la espalda, pero la Provincia invierte para que los santafesinos puedan seguir yendo a trabajar y a estudiar”.