La disputa por la influencia en el Cono Sur sumó un capítulo de alto voltaje. La Embajada de China en Argentina lanzó un durísimo comunicado contra el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, luego de que este afirmara que el país norteamericano «estuvo durmiendo» mientras China «se metía» en la región. Desde la sede diplomática oriental no ahorraron calificativos: hablaron de «prejuicios ideológicos», «mentalidad de Guerra Fría» y una «intromisión» inaceptable en los lazos soberanos entre naciones.
El dardo de Lamelas: «Los chinos se metieron»
La polémica se encendió tras una entrevista que Lamelas concedió al diario El Tribuno de Salta. Allí, el representante de la administración Trump fue tajante al admitir que Washington descuidó a América Latina durante décadas, espacio que fue aprovechado por Beijing.
Sin embargo, el punto de mayor fricción fue su advertencia sobre la seguridad nacional: «En temas de seguridad, comunicaciones e infraestructura clave, la Argentina tiene que estar preocupada de ellos», disparó Lamelas, vinculando directamente a las empresas chinas con el control político del Partido Comunista. Según el diplomático, el alineamiento de figuras como Javier Milei, Donald Trump y Marco Rubio marca un «despertar» de EE.UU. frente a esta competencia.
La respuesta de Beijing: «Guiones del siglo XIX»
La réplica de la embajada conducida por Wang Wei fue un despliegue de contraataques retóricos y datos económicos. Para China, las palabras de Lamelas «ignoran la realidad» y buscan imponer una lógica de «suma cero» donde la cooperación es vista como una amenaza.
«En la escena internacional del siglo XXI no deben repetirse los viejos guiones del siglo XIX», sentenció el comunicado chino, en clara alusión a la Doctrina Monroe.
Uno de los puntos más filosos de la respuesta fue el señalamiento de la «doble vara» de Washington. China recordó que, a pesar de las advertencias que EE.UU. lanza a otros países, existen unas 73.000 empresas estadounidenses operando en suelo chino, con inversiones que superan los 1,2 billones de dólares.
Hechos vs. Palabras
Hacia el final del texto, la diplomacia de Beijing dejó una frase que resuena con fuerza en el actual contexto de crisis económica argentina. En lugar de «exagerar la amenaza china», le aconsejaron a Lamelas que su país haga «algo concreto por el desarrollo de Argentina y los países de la región».
El cruce deja al descubierto la encrucijada del gobierno de Javier Milei. Mientras el presidente ratifica su alineamiento carnal con la Casa Blanca, la realidad comercial y el financiamiento de obras de infraestructura clave (como las represas o el sistema ferroviario) siguen teniendo en China a un actor central que no parece dispuesto a ceder terreno sin dar batalla diplomática.