Detuvieron en la ciudad de Buenos Aires a un ciudadano colombiano acusado de participar en el ataque fatal contra el senador y candidato presidencial de su país Miguel Uribe Turbay, perpetrado en junio de 2025. Colombia había pedido su captura por los fuertes indicios de que se encontraba en la Argentina. En el operativo participaron agentes de Interpol.
Ya lo habían detenido por robo de autos, pero quedó libre
A Brayan Ferney Cruz Castillo lo apresaron la mañana de este martes en el edificio de los Tribunales porteños de calle Talcahuano. La investigación sobre su presencia en el país, a partir del rastreo de la dirección IP de su celular, estaba a cargo del Área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Corrientes, a cargo de la fiscal general Tamara Ahimará Pourcel.
Lo detectaron en territorio porteño a raíz de robos de autos por los cuales había sido ya detenido, aunque poco después recuperó su libertad.
La Fiscalía Federal de Corrientes informó a sus pares de la Justicia porteña que el acusado era buscado en Colombia y pesaba sobre él una orden de captura internacional.
El 20 de abril, los fiscales de Buenos Aires notificaron que Cruz Castillo había aceptado un juicio abreviado por el robo de vehículos. La concreción de esa instancia estaba prevista justamente para este martes en el Juzgado Correccional 28, a cargo de la jueza María Julia Correa. Y allí lo capturaron.
Cruz Castillo quedó a disposición del Juzgado Federal 12, a cargo de Ariel Lijo. Es el que intervendrá en el trámite de cooperación internacional y el eventual proceso de extradición.
Baleado en campaña
El caso se originó a partir de información oficial remitida por autoridades de la República de Colombia, canalizada a través del enlace de la Gendarmería Nacional Argentina en ese país.
Uribe Turbay fue baleado el 7 de junio en Bogotá durante un acto de campaña, pero falleció dos meses después por las heridas. El crimen fue calificado como magnicidio.
De acuerdo con la investigación desarrollada en Colombia, «el atentado habría sido ejecutado por una estructura criminal organizada con intervención de múltiples actores», entre los que se menciona un menor.
La pesquisa acumuló indicios de que Cruz Castillo podría haber tenido participación en aspectos logísticos del hecho. Y luego, de que había ingresado a la Argentina, a partir del análisis de direcciones IP que lo ubicaban en el país.
Ante ello, la fiscalía dispuso profundizar las tareas investigativas en coordinación con la Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada (UFECO) y encomendó diligencias al «Escuadrón Buenos Aires» de Gendarmería.
Con trámite migratorio «en curso»
Luego de que desde Corrientes se requiriera información a la Dirección Nacional de Migraciones, esa dependencia notificó que el imputado registraba un trámite en curso y se encontraba en situación irregular en el país.
Otro dato para la sorpresa: Castillo tenía una orden de expulsión vigente, por una detención previa en jurisdicción porteña por robo.
«A partir de esa información, se estableció contacto con la fiscalía interviniente en ese expediente, la cual informó que el 20 de abril de 2026 el imputado había aceptado suscribir un acuerdo de juicio abreviado ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 28. En ese contexto, se puso en conocimiento del tribunal la existencia de una notificación roja de INTERPOL y el pedido de captura internacional emitido por Colombia», detalla la información de del portal Fiscales.org.
Un crimen con varios actores
Cruz Castillo quedó implicado en el asesinato de Uribe Turbay a partir de los mensajes de whatsapp analizados por los investigadores. Su nombre era desconocido hasta entonces, pero se determinó que mantenía una relación sentimental con Katherine Andrea Martínez. Con el alias Gabriela, esa joven era una modelo webcam que, se constató, fue la encargada de transportar el arma homicida hasta el barrio Modelia, donde se perpetró el atentado.
En otras conversaciones entre Simeón Pérez Marroquín, alias «El Viejo», y Cruz Castillo, fechadas el 14 de junio de 2025, se estableció la ruta de escape de los perpetradores hacia el municipio de Florencia (departamento de Caquetá), y el hotel donde se alojarían a la espera de ser recogidos.
«El Viejo» fue capturado y confesó haber sido intermediario entre Segunda Marquetalia (una facción disidente de las FARC que rompió los acuerdos de 2016) y quienes le dispararon a Uribe Turbay. Pérez Marroquín fue condenado a 22 años y 6 meses de cárcel. En su confesión, sostuvo que el grupo armado desvinculado de las FARC consideraba al candidato un «objetivo de alto valor».