El presidente Javier Milei se reunirá con el empresario tecnológico Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir, la plataforma de IA que utilizan los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel para control social y persecución de inmigrante ilegales. La cita es en la Casa Rosada a las 14 horas de este jueves.
Thiel, titular de Palantiur, en un primer momento fondeada por la CIA, reivindica la aplicación del «hardpower» (concepto de construcción de poder basado en la cohersión económica y militar) a la política. Reniega de pluralismo y la democracia pese a su pasión por el legado teórico de la Escuela de Frankfurt.

Este lunes, desde la lujosa propiedad que alquiló o compró en la zona norte de la provincia de Buenos Aires para alojarse durante su visita a la Argentina, hizo un llamado a abandonar lo que llamó «la psicologización de la política» para asumir «el servicio militar como un deber universal» y resistir «la tentación superficial del pluralismo». Un manifiesto de 22 puntos, panfletario y reaccionario.

No es la primera vez que el magnate y el libertario se verán personalmente. En 2024, Thiel participó de un encuentro, también en Casa Rosada, junto a Alec Oxenford, embajador argentino en Estados Unidos. El diplomático aseguró entonces que el dueño de Palantir le confesó que «cree que las ideas de Javier Milei son tan relevantes a nivel global como lo son para Argentina».
Business is business
El interés declamado del empresario por el experimento libertario de Milei no es inocente. Ya hubo un intento para que el Gobierno contrate los costosos servicios de su empresa. En su momento, la jugada fue encabezada por la entonces ministra de Seguridad, la actual senadora Patricia Bullrich.

La ex peronista y PRO, entre otros saltos de alambrados partidarios, quiso contratar a la empresa de ciberespionaje Palantir, pero hubo un encontronazo con la hermana Karina Milei en torno al millonario negocio.
Bullrich había preparado junto a su pareja, Guillermo Yanco, «un contrato extra-large» para que Palantir ingresara al país. Era un convenio con la Agencia de Seguridad Migratoria, una repartición para la que impulsó a Diego Valenzuela. Sin embargo, la secretaria presidencial le cortó la jugada.
El área ideada por la «Pato» para el desembarco de Palantir era afín: entre otras muchas incursiones, la firma prestó sus servicios al ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) de Estados Unidos para sus violentas redadas anti inmigrantes en la ciudad de Minneapolis.