El presidente del directorio la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) presentó su renuncia a la conducción de la entidad a tan sólo un mes del inicio de la nueva estructura de asistencia social de los uniformados. El renunciante, general de brigada (R) Sergio Maldonado, había adelantado su intención de dejar el organismo al ministro de Defensa, Carlos Presti, y se aguarda la confirmación formal de parte del titular de la cartera.
Según trascendió en la prensa, mientras Presti busca el reemplazo, la transición será llevada el vicepresidente de la entidad, general de brigada (R) Omar Domínguez. El directorio continúa con tres vocales titulares, el mencionado Domínguez más el capitán de navío (R), Gustavo Rivas, y el comodoro (R), Juan Carlos Ruíz Pringles.
Crisis de la salud castrense
La dimisión de Maldonado ocurre en medio de un triste suceso, el suicidio del suboficial mayor retirado Carlos Héctor Velázquez de 77 años, que había denunciado el abandono y la falta de cobertura sanitaria. Velázquez se quitó la vida el 1 de mayo pasado tras denunciar el abandono de la IOSFA -ahora mutada a OSFA-, la cobertura médica a la que aportó durante 61 años.
El suboficial fallecido tuvo un intento de suicidio el pasado 4 de marzo, cuando se disparó con un revólver calibre 32 y sobrevivió ya que el proyectil no comprometió órganos vitales.
En el primer intento de quitarse la vida dejó una carta de puño y letra en la que contaba que padecía una seria infección en sus ojos, en la nariz, además una complicación en su diagnóstico de cáncer.
En ese escrito, el suboficial del Ejército detalló que atravesaba graves problemas de salud y aseguró que la falta de cobertura médica de la obra social de las Fuerzas Armadas fue el principal motivo que lo llevó a tomar esa decisión.
La responsabilidad de Milei como comandante de la FF.AA.
La muerte de Velázquez ocurrida en San Juan, de donde era oriundo, pone la crisis de la salud castrense sobre los hombros del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, el presidente Javier Milei. Velázquez así lo manifestó en un video de un programa de streaming, tras el primer intento de suicidio.
El Gobierno de Milei disolvió en febrero pasado el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA) -que desde que quedó en manos de La Libertad Avanza generó deudas millonarias y recortó coberturas en todo el país- y creó dos nuevas entidades autárquicas, una destinada exclusivamente al personal militar y otra a las fuerzas federales de seguridad.
La oposición criticó la medida y recordó que cuando Javier Milei llegó a la Casa Rosada, la institución estaba saneada y tenía superávit.
La medida, que fue oficializada mediante un decreto, dispuso la escisión definitiva del organismo —que tiene más de 600.000 afiliados— y la creación de dos nuevas entidades autárquicas: la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG). Según el Gobierno, la medida tiene que ver con un “movimiento estratégico orientado a mitigar el colapso operativo y financiero de la sanidad en las instituciones armadas”.
Sin embargo, en los hechos, la atención médica para el personal venía en un largo y profundo declive provocado por la administración libertaria a través del desfinanciamiento y las deudas gigantescas.