Rosario atraviesa una semana negra para el sector laboral. En apenas siete días, cuatro trabajadores sufrieron graves siniestros mientras cumplían sus tareas en distintos puntos de la ciudad. El saldo conmociona: dos hombres murieron en el acto y otros dos luchan por su recuperación en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca).
La repetición de estos hechos parece ser el síntoma de una problemática profunda donde la falta de elementos de protección, las fallas en los dispositivos de seguridad y la urgencia por trabajar en contextos de informalidad se combinan de forma letal.
Miércoles de urgencia en el macrocentro
El caso más reciente se produjo este mediodía en Córdoba al 2900. Un operario que estaba en el sector de ascensores, de unos 40 años, cayó por el hueco de un elevador mientras realizaba tareas de mantenimiento.
Tras un complejo operativo de rescate encabezado por el personal de Bomberos Zapadores, el obrero fue trasladado en «código rojo» al Heca con lesiones severas en cráneo y pelvis. Su estado es reservado, de acuerdo a las primeras informaciones de fuentes oficiales.
Urgente: un trabajador cayó por el hueco del ascensor de una obra en construcción del macrocentro
El trágico martes en la zona sur
Solo 24 horas antes, la tragedia golpeó en Presidente Quintana al 500, entre 1º de Mayo y Juan Manuel de Rosas.
El trabajador, de 65 años, falleció al caer desde 30 metros de altura mientras desmontaba una antena de radio. A pesar de contar con un arnés de seguridad, el dispositivo falló o se desprendió por causas que aún se investigan. «Parecía que estaba medio suelto», relataron los vecinos de la zona donde el trabajador cayó al patio de una vivienda lindera.
Un trabajador de 65 años se mató al caer de la antena de una radio desde 30 metros de altura
El factor informal
La semana pasada ya había encendido las alarmas con otros dos casos graves:
- Barrio Lourdes: el martes 28 de abril, Adrián Andrés Lizarraga, de 53 años, murió tras caer de unos cinco metros en Rodríguez al 800. El pintor realizaba tareas de impermeabilización junto a su hijo cuando la escalera de aluminio en la que estaba subido se partió a la mitad.
- Barrio Cristalería: el jueves 30 de abril, un operario debió ser trasladado en helicóptero sanitario al Heca luego de que una viga de hierro le cayera encima durante el montaje de un galpón en Cullen y Ugarte. Sufrió fractura de brazo y traumatismo de tórax.
Una viga cayó sobre un trabajador en la zona norte y lo trasladaron en helicóptero al Heca
La seguridad en jaque
Estos cuatro episodios –que involucran desde caídas al vacío por rotura de herramientas hasta fallas en equipos de altura– exponen una realidad preocupante: el aumento del trabajo informal y la falta de controles.
En un contexto de crisis económica, muchos trabajadores y empleadores postergan la renovación de elementos de seguridad (como arneses o escaleras certificadas) o aceleran los procesos de obra sin cumplir con los protocolos de la Ley de Riesgos del Trabajo.
Mientras el fiscal en turno de la Agencia de Siniestralidad Vial y Delitos Culposos investiga las responsabilidades detrás de cada hecho, la ciudadanía asiste con estupor a una estadística que duele: en Rosario, salir a ganarse el pan se está convirtiendo en una actividad de altísimo riesgo.