Las cuentas no cierran, el escándalo crece y Javier Milei salió a respaldar de manera casi violenta a su jefe de Gabinete en medio de la causa por presunto enriquecimiento ilícito: “Ni en pedo se va Adorni”. En declaraciones al canal de noticias La Nación+, el Presidente habló desde Estados Unidos para referirse a las denuncias que pesan sobre Manuel Adorni, adelantó que el funcionario presentará su declaración jurada antes del 31 de julio y volvió a cargar contra los medios de comunicación.
“Manuel ya tiene todas las cosas listas y estaba por presentar los números por adelantado, por las estupideces que se debaten públicamente de gente que no sabe sumar ni restar y viola la partida doble”, sostuvo el mandatario, en referencia a la principal denunciante, la diputada Marcela Pagano.
Más adelante, Milei también aludió a las declaraciones de Patricia Bullrich, quien en otra señal televisiva había “apurado” públicamente al exvocero presidencial. El caso gira alrededor del fuerte incremento patrimonial de Adorni y de gastos de cientos de miles de dólares vinculados a un departamento, una casa en un country y viajes de lujo al Caribe y a la Patagonia.
“Yo ya lo había hablado con Patricia; básicamente, spoileó a Manuel. Lo hablé con ella antes de viajar. ¿Les parece justo ejecutar a una persona honesta en el altar del ego de los periodistas?”, lanzó el Presidente en lo que pareciera más un corso en contramano que una gestión alineada.
Y agregó: “El desgaste político no me importa. Trabajo con seres humanos nobles y honestos que vinieron a hacer a la Argentina grande nuevamente”.
En otro tramo de la entrevista, Milei acusó al periodismo de colocarse “por encima de la Constitución” y cuestionó el tratamiento mediático de la causa: “No pueden violentar el principio de presunción de inocencia como hacen regularmente, actuando de fiscales y de jueces”.
El mandatario también buscó desacreditar el testimonio del contratista Matías Tabar, quien declaró ante la Justicia sobre las millonarias refacciones realizadas en la vivienda de Adorni. Milei lo calificó como un supuesto “militante kirchnerista”, pese a que en redes sociales aparecieron publicaciones que mostraban posiciones en contra de exfuncionarios y militantes peronistas.
“¿Qué pruebas tienen?”, insistió Milei, visiblemente alterado. “Le dan entidad a un mentiroso, a un militante kirchnerista, y es muy dudoso todo su prontuario. Hablaban de cascadas y después se vio que eran dos cañitos de agua”, dijo, en un tono más cercano al de un programa de espectáculos que al de una defensa presidencial en una causa judicial.
“La Justicia le dará valor cuando termine de evaluar todo. Yo sé que los testimonios no tienen valor y fueron completamente desfigurados, pero ustedes lo quieren omitir”, manifestó.
“Y me consta que Adorni está limpio”
El griterío no se detuvo y poco pudieron hacer sus interlocutores para bajar el tono de una defensa que estuvo lejos de aportar precisiones sobre el patrimonio del vocero presidencial, que en menos de tres años pasó a exhibir un nivel de vida propio de un millonario. Aun así, Javier Milei insistió en que Manuel Adorni ya le había mostrado toda la documentación y que, según su criterio, “estaba todo en orden”.
“Las cosas que me presentó estaban en orden. Cuando alguien está sucio lo ejecuto. Vine a escribir la mejor página de la historia argentina y no voy a dejar que eso se ensucie. Y me consta que él está limpio”, alcanzó a decir el mandatario.
Consultado además por las versiones sobre supuestas presiones internas dentro del oficialismo para desplazar a Adorni o pedirle la renuncia, Milei buscó cerrar cualquier discusión con una demostración de autoridad personal: “El Presidente soy yo, yo tomo las decisiones”.
“El que toma las decisiones soy yo. Si a alguno no le gusta se lo tendrá que fumar y si no se va”, advirtió casi verborrágico. Y añadió: “Yo he protegido cada vez que atacaron a alguno de mis ministros con calumnias o mentiras y no voy a cambiar mi forma de proteger a mis colaboradores cuando son honestos”.
Como cierre, y mientras el ajuste económico sigue golpeando a trabajadores, jubilados y sectores cada vez más vulnerables, Milei volvió a justificarse en términos morales: “No voy a dejar de hacer las cosas que están correctas. Mis políticas son justas, yo no ejecuto inocentes”.