Rosario, jueves 07 de mayo de 2026
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Rosario, jueves 07 de mayo de 2026

El tributo a los referentes literarios y el juego con la literatura

Los tópicos elegidos en "Describime como si fueses Saer", de Cristián Russo, acercan la literatura a lo imposible, al cruce entre lo dicho y lo no dicho, a las grandes preguntas humanas, a la experiencia y a las posibilidades de un futuro
Cristián Russo

Paola Chinazzo / Especial para El Ciudadano

Quienes tienen el oficio de escribir ficciones acordarán que todo acto narrativo, para formar parte del mundo literario, exige que sus escritores conozcan la obra de los grandes maestros, valorando su genialidad expresiva. Y que intenten la creatividad con el objetivo final de iniciar un viaje en los lectores.

Puedo decir que esto sucede en el primer libro de cuentos de Cristián Russo, llamado en un doble juego Describime como si fueses Saer (Paola Chinazzo Editora), presentado a fines de abril en el Centro Cultural Atlas. Luego de haber leído centenares de obras y de habitar el espacio de escritura en diferentes talleres, Cristián Russo dio un paso importante considerando que ya era hora de hacer algo más con aquello que surgía en sus momentos creativos y con los ejercicios pedidos por sus talleristas: retrabajó algunas historias, dio los últimos trazos a sus personajes y culminó finales pendientes para reunir una parte de lo que se fue acumulando en archivos de su computadora y en hojas sueltas.

Hasta se animó a escribir una satírica autobiografía y un epílogo para contarnos cómo vivió la enseñanza de la lengua y la literatura en sus años de juventud, donde quizás comenzó todo. Allí también señala a las ineludibles figuras de la literatura como Juan José Saer, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges y Edgar Allan Poe, quienes sobrevuelan sus cuentos.

Hay que mencionar que no solamente encontramos la presencia de esos referentes literarios, sino también las clásicas escenas de los spaghetti westerns (tan queridos por Russo), los momentos determinantes en las historias de amor, como en el film Casablanca, y nuevas versiones de cuentos populares, como Cenicienta.

Además, a lo largo de Describime como si fueses Saer, podemos descubrir distintos tonos en sus narraciones (la gracia, el patetismo, la ironía, la franqueza), personajes que sin saberlo pueden ser otros, tiempos que transcurren de un modo diferente y también una prosa que reflexiona sobre problemáticas sociales de nuestra actualidad, considerando la manipulación y la exigencia de una sociedad contemporánea que construye subjetividades y tipifica personalidades.

Los tópicos elegidos en esta primera obra acercan la literatura a lo imposible, al cruce entre lo dicho y lo no dicho, a las grandes preguntas humanas, a la experiencia y a las posibilidades de un futuro. Por ese motivo, podremos leer en los cuentos de Russo cómo se perciben los momentos y se duelan las pérdidas, cómo transitar los espacios y el tiempo (cercanos, pero a veces tan extraños) si los recuerdos tienen tanto peso que alteran el presente y cuál será la búsqueda ante cada hecho.

Sus personajes, aunque se obnubilen o se sientan perdidos, ensayan salidas, posiblemente porque hay un deseo que los mueve. Todo esto está en Describime como si fueses Saer y también el juego con el título, que remite a la complejidad de la inclusión de la ficción dentro de la ficción, pero esta vez atraviesa la existencia fantasmal de una obra (futura dentro de uno de los cuentos (“¿Has visto a la tarde fumar su último cigarrillo?”), con un título que le pertenece a un poema también fantasmal de un libro fantasmal (Manos) de un personaje que remite a otro (Adelina Flores), para materializarse en las manos de lectores que viven en un mundo que, a veces, tiene la misma consistencia que cualquier ficción.