Cada 11 de mayo se celebra en Argentina el Día del Himno, una fecha que recuerda la aprobación oficial de la canción patria por parte de la Asamblea del Año XIII en 1813. La obra, que hoy representa uno de los principales símbolos nacionales, atravesó distintos cambios y reformulaciones antes de llegar a la versión actual.
La historia del Himno Nacional Argentino comenzó poco tiempo después de la Revolución de Mayo. En 1812, el Primer Triunvirato solicitó al Cabildo la creación de una marcha patriótica que pudiera ser interpretada en actos públicos y ceremonias oficiales como expresión de identidad y respeto.
A partir de ese pedido, el sacerdote, periodista y poeta Cayetano Rodríguez fue el encargado de redactar una primera letra, mientras que la musicalización quedó en manos del compositor español Blas Parera. La obra se estrenó oficialmente el 1 de noviembre de 1812 en el Cabildo de Buenos Aires.
La versión que aprobó la Asamblea del Año XIII
Sin embargo, aquella primera composición no logró una gran aceptación popular. Por ese motivo, la Asamblea del Año XIII decidió avanzar en una reformulación de la canción patria y encargó nuevas versiones de la letra tanto a Cayetano Rodríguez como a Vicente López y Planes.
Finalmente, el texto elegido fue el de López y Planes, mientras que la música volvió a quedar bajo la responsabilidad de Blas Parera. Así nació la versión del Himno que fue aprobada oficialmente el 11 de mayo de 1813, fecha que dio origen al actual Día del Himno.
La nueva letra incluía un fuerte contenido político y referencias críticas hacia España, algo que incluso generó incomodidad en el propio Blas Parera debido a su origen español. Pese a las tensiones, el compositor terminó realizando la musicalización que se convirtió en la base de la canción patria argentina.
Los cambios que tuvo el Himno a lo largo de los años
Con el paso del tiempo, el Himno Nacional Argentino sufrió distintas modificaciones tanto en su letra como en su estructura musical. A fines del siglo XIX comenzó a debatirse la necesidad de reducir algunas estrofas consideradas agresivas hacia España.
En 1900, durante la presidencia de Julio Argentino Roca, se estableció mediante decreto que en los actos oficiales solo debían cantarse los primeros y últimos versos junto con el coro, versión reducida que continúa vigente hasta hoy.
En paralelo, también hubo transformaciones musicales. Una de las adaptaciones más importantes fue realizada en 1860 por el compositor Juan Pedro de Esnaola, quien le otorgó una estructura más orquestal y grandilocuente.
La oficialización de la versión actual
Décadas más tarde, durante la presidencia de Marcelo T. de Alvear, una comisión especial revisó las partituras históricas y elaboró una nueva adaptación basada en los manuscritos originales de Blas Parera encontrados en el Museo Histórico Nacional.
Esa nueva versión generó debates y polémicas en la sociedad argentina, lo que finalmente llevó a mantener la adaptación musical de Esnaola como referencia principal.
La situación quedó definitivamente resuelta en 1944, cuando un decreto presidencial estableció oficialmente la letra de Vicente López y Planes con la adaptación realizada en 1900 y la musicalización de Blas Parera con los arreglos de Esnaola.
Desde entonces, el Himno Nacional Argentino quedó consolidado como uno de los emblemas patrios más representativos del país y cada 11 de mayo el Día del Himno recuerda el nacimiento oficial de una canción que forma parte de la identidad argentina.