La histórica textil Algodonera Avellaneda atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia luego de que Banco Nación rechazara la propuesta de pago presentada en el marco de su concurso preventivo. Con el vencimiento del período de exclusividad y sin acuerdo con los acreedores, la empresa quedó al borde de la quiebra, poniendo en riesgo el trabajo de unas 360 familias.
La decisión final quedará ahora en manos del juez Fabián Lorenzini, quien interviene en la causa y ya había ganado notoriedad por su participación en el proceso judicial de Vicentin.
El principal obstáculo para la continuidad de la firma es la millonaria deuda que mantiene con el Banco Nación, acreedor que concentra cerca del 80% del pasivo quirografario total. Según trascendió, el crédito verificado supera los $1.500 millones y los U$S 260.000 millones.
Desde la entidad bancaria argumentaron que la propuesta de pago presentada por la empresa no ofrecía garantías suficientes para recuperar los fondos otorgados originalmente. Frente a esta negativa, la defensa de Algodonera Avellaneda presentó un escrito urgente solicitando que se excluya el voto del Banco Nación, al considerar que actúa como un “acreedor hostil” que impide la continuidad operativa de la compañía.
La empresa desarrolla gran parte de su actividad en el Parque Industrial de Reconquista, aunque también tiene presencia en provincias como Chaco y Santiago del Estero. Su situación genera fuerte preocupación en el norte santafesino por el impacto económico y laboral que podría provocar una eventual quiebra.