La localidad de Helvecia se encuentra sumida en la angustia tras revelarse una red de presunto grooming que involucra a los propietarios de un tradicional supermercado chino de la zona céntrica.
Según denunció Silvina, abuela de una niña de 12 años afectada, la comerciante a cargo aprovechaba la confianza construida durante años para filmar a menores de edad sin el consentimiento de sus padres. «Era una comerciante más del pueblo, es imposible de entender todavía», manifestó Silvina en diálogo con la radio Cadena3 Rosario, subrayando que el local era un punto frecuente de compras para los niños de la comunidad.
El modus operandi consistía en captar imágenes de niñas y adolescentes, de entre 8 y 16 años, bajo una fachada de juego y cercanía. Sin embargo, Silvina relató que existía una clara intencionalidad detrás de los videos: en los registros se escuchaba a la mujer pedirles poses específicas, desfiles e incluso proferir frases degradantes. «En un video se escucha que les dice »mostrá colita». A mi hija mayor, de 22 años, le decía que se corriera, que ella era vieja, porque solo quería filmar a las más jóvenes», detalló la abuela, evidenciando un patrón de conducta selectivo hacia las menores.
El escándalo estalló cuando una vecina descubrió los videos en la plataforma TikTok y comenzó a difundirlos entre las familias del pueblo. Lo que parecía ser una interacción inocente reveló un trasfondo oscuro al revisar los comentarios de las publicaciones. Silvina describió los mensajes como «terroríficos» y de una «perversidad increíble», muchos de ellos escritos en chino, lo que sugiere que el material circulaba en redes internacionales. En uno de los casos más graves, la comerciante habría realizado un primer plano (zoom) de las partes íntimas de una niña tras una caída accidental.
A pesar de que ya se han registrado más de 15 denuncias oficiales y se estima que hay al menos 30 víctimas, la comunidad vive un clima de indignación debido a que la principal sospechosa no ha sido detenida y el comercio continúa abierto. «La policía secuestró celulares, pero ella no está detenida; nunca estuvo detenida», reclamó Silvina en los micrófonos de Cadena3 Rosario. La incertidumbre crece mientras la Justicia analiza los dispositivos electrónicos para determinar el alcance real de la distribución de estos contenidos y si existen otras cuentas con víctimas de diferentes localidades.
Para las familias de Helvecia, este caso representa un doloroso «antes y después» en la crianza y el uso de la tecnología. Silvina destacó en la mencionada nota con Cadena3 Rosario la necesidad de una respuesta judicial firme y una comunicación más estrecha con los niños: «Esperamos que la justicia responda, porque los padres ya hicieron todo lo que debían hacer». Mientras tanto, las víctimas –incluida su nieta– han comenzado a recibir asistencia psicológica para procesar el impacto de haber sido vulneradas por alguien en quien el pueblo confiaba plenamente».