La Justicia Federal de Santa Fe imputó el viernes a Ricardo Fabián Sequeira, conocido como el «Enano» o «Gordo Fabi», y a Fiorella Amaya, como presuntos responsables del transporte de 13,294 kilos de cocaína. La sustancia fue trasladada desde Puerto Iguazú, provincia de Misiones, hasta la capital santafesina ocultando los ladrillos de droga dentro de dos secarropas enviados por el servicio de logística de la empresa Vía Cargo.
Según la acusación presentada por el fiscal Walter Rodríguez, la maniobra se ejecutó entre los días 27 y 30 de enero. La droga ingresó a la ciudad de Santa Fe bajo la modalidad de paquetería y fue retirada el viernes 30 en el local de calle Crespo al 2200.
Tras recoger el envío, los sospechosos protagonizaron una persecución que culminó con el «descarte» del material ilícito en la zona de avenida Alem y Cristóbal Colón, frente al Club El Quillá, de acuerdo a lo publicado con el portal de noticias Zona Crítica.
Logística y persecución
El operativo, que contó con el seguimiento de fuerzas federales, detectó que los imputados se desplazaban en un Renault Logan, apoyados por una camioneta Amarok que cumplía funciones de «puntero» para alertar sobre controles policiales. El paquete descartado durante la huida contenía dos cajas con secarropas marca Wanke; en su interior, los agentes hallaron 12 ladrillos de cocaína compactada.
Este eslabón de la cadena se vincula directamente con una red de narcomenudeo que operaba en las localidades de Esperanza y San Carlos Centro.
Operativos masivos en seis ciudades
La captura del Enano Sequeira disparó una serie de 18 allanamientos simultáneos en las ciudades de Santa Fe, Esperanza, San Justo, San Carlos Centro, Sauce Viejo y Santo Tomé.
Los procedimientos, que incluyeron el registro de una concesionaria de autos en el macrocentro santafesino (Hipólito Yrigoyen al 2400), arrojaron un saldo de 14 personas detenidas.
Además de las aprehensiones, el personal de la Policía de Investigaciones (PDI) y Prefectura Naval secuestró más de 10 millones de pesos en efectivo, armas de fuego y dispositivos electrónicos; una camioneta Ford Ranger y una embarcación.
La investigación había comenzado hace tres meses a raíz de una denuncia anónima radicada en el Buzón de la Vida de la municipalidad de Esperanza.
Ante la complejidad de la red criminal, la Fiscalía provincial solicitó la ampliación de los plazos procesales bajo la ley de criminalidad organizada, previendo que las audiencias para el resto de los involucrados continúen durante la segunda quincena de febrero.
Segundo eslabón
La semana pasada, cinco personas fueron imputadas en los tribunales de Santa Fe, acusadas de integrar el eslabón final de una red de narcomenudeo que operaba en las localidades de Esperanza y San Carlos Centro.
A todas las vincularon a la banda del Enano Sequeira. Las audiencias estuvieron a cargo del juez penal Nicolás Falkenberg, los fiscales Diego Vigo, Alejandro Benítez y Natalia Giordano, en representación del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de la capital provincial.
De los cinco imputados por el fuero ordinario, sobresale el rol de Tamara Peralta, oriunda de Santa Fe pero domiciliada, hasta el momento de su detención en Belgrano al 6200 de Esperanza.
La causa estuvo dividida en su competencia hasta el jueves, donde el juez Falkenberg resolvió que todo lo investigado es materia federal y no se podía escindir el rol de la primera parte de la cadena con los eslabones que vendían la sustancia ilegal en Esperanza y San Carlos.