El hallazgo se produjo tras la salida del huésped, dejando al descubierto una escena que el personal calificó como un peligro biológico debido a la acumulación extrema de desperdicios.
El personal de limpieza encontró montañas de basura que cubrían casi toda la superficie disponible, restos de comida en descomposición y paredes del baño tapizadas con papel higiénico usado. El olor en la habitación era casi insoportable, lo que obligó a un equipo especializado a trabajar durante tres días seguidos solo para desinfectar el área, aunque los dueños aseguran que todavía falta mucho trabajo antes de que el espacio pueda volver a recibir huéspedes.
El ocupante, descrito como un «huésped del infierno», prácticamente no salía de la habitación y se negaba sistemáticamente a permitir el ingreso del servicio de limpieza. Según los reportes, la mayoría de los empleados ni siquiera conocían su rostro, ya que el hombre pedía toda su comida a través de aplicaciones de delivery y la recibía sin salir del cuarto, manteniendo un aislamiento total dedicado exclusivamente al juego.
El establecimiento donde ocurrió el hecho se especializa en alojamiento para competidores de deportes electrónicos y streamers, ofreciendo habitaciones equipadas con computadoras de última generación, sillas especiales y conexión de alta velocidad. Tras descubrir el estado de la suite, el hotel decidió publicar las fotos en redes sociales no solo para denunciar el daño material, sino para generar conciencia sobre las consecuencias extremas de la adicción a los videojuegos.
Grim vid shows hotel guest from hell leave room in stomach-churning state pic.twitter.com/GwT0sWJo2d
— The Sun (@TheSun) December 18, 2025
Además del desastre higiénico, el portavoz del hotel informó que el joven se marchó dejando una deuda pendiente de aproximadamente 400 dólares, equivalentes a diez días de alojamiento. Las imágenes se volvieron virales rápidamente, despertando un debate sobre la salud mental y las condiciones en las que una persona puede llegar a vivir cuando pierde el contacto con la realidad exterior.