Las instituciones de la comunidad judía en Rosario decidieron reforzar sus medidas de seguridad en el marco de la escalada del conflicto en Medio Oriente, una situación que genera preocupación a nivel internacional y que también tiene repercusiones a nivel local.
Desde la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) Rosario advirtieron que, si bien no se registraron incidentes en la ciudad, el contexto global obliga a tomar recaudos adicionales para garantizar el normal funcionamiento de las actividades comunitarias.
El presidente de la entidad, Gabriel Dobkin, señaló que el conflicto trasciende lo territorial y tiene un impacto más amplio. “Es un conflicto que toca a todo el mundo, muy doloroso y muy triste”, afirmó, y sostuvo que la situación tiene también un componente religioso que intensifica la preocupación.
En ese sentido, remarcó que el escenario internacional influye en la vida cotidiana de las comunidades judías en distintos países, incluida Argentina.
Seguridad y antecedentes
Dobkin también hizo referencia a la postura del gobierno nacional frente al conflicto y a la necesidad de adoptar una actitud firme. “Al terrorismo no hay que combatirlo con miedo sino con contundencia”, expresó, al recordar que Argentina tiene antecedentes de atentados que obligan a mantener un estado de alerta.
Por su parte, el vicepresidente de la DAIA Rosario, Mariano Schapira, explicó que el refuerzo de seguridad no es una novedad para la comunidad, aunque reconoció que la situación sigue siendo preocupante.
“Estamos acostumbrados desde chicos a estas medidas, por eso a veces no llaman la atención”, indicó, aunque aclaró que se trata de una realidad “lamentable pero necesaria”.
Continuidad de las actividades
Uno de los ejes centrales de la preocupación está puesto en el funcionamiento de las instituciones educativas y religiosas. Schapira destacó que, pese al contexto, no se interrumpirán las actividades.
“En los colegios tenemos más de 400 chicos que asisten todos los días y no podemos permitir que eso se corte”, afirmó, y aseguró que tanto la educación como las prácticas religiosas continuarán desarrollándose con normalidad.
Desde la entidad insistieron en que las medidas adoptadas responden a un criterio preventivo frente a un escenario internacional complejo.
Fuente: Sin Mordaza