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El presidente Javier Milei inauguró este domingo el 166° período de sesiones ordinarias y dejó en claro que el tono no iba a ser moderado. Desde el arranque aseguró que su espacio tiene “la fuerza para empezar un nuevo capítulo de la historia argentina por voluntad de los argentinos que lo expresaron en las urnas” y apuntó contra quienes, según dijo, buscan frenar su gestión.
En ese marco, sostuvo que “tenemos un adversario que va a romper todas las reglas con tal de frenarnos” y cargó directamente contra el peronismo. Acusó a ese sector de ser “delincuentes” y afirmó que su principal referente, en alusión a Cristina Kirchner, seguirá presa. “Va a seguir presa por la causa de los Cuadernos, por el Memorándum de Irán y la causa Vialidad. Es una chorra y fueron los más chorros de la historia”, lanzó desde el estrado.
El jefe de Estado también reflotó el memorándum con Irán y recordó los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA. En ese tramo gritó “¡Vení a explicarme qué pasó con Nisman!” y acusó al kirchnerismo de haber firmado un acuerdo con el país que “metió dos bombas” en la Argentina. En medio del cruce, vociferó “¡Manga de asesinos y chorros!” ante una Asamblea que respondió con gritos y abucheos.
Durante su exposición advirtió que “se está configurando un nuevo orden mundial y la forma en que nos insertamos en él determinará el futuro de nuestro país”. En esa línea anunció que impulsará reformas del Código Civil, del Código Comercial y una transformación del esquema tributario. Planteó la necesidad de “construir un marco legal robusto que permita el desarrollo primario de los argentinos” y adelantó cambios en el Código Aduanero para facilitar acuerdos comerciales y profundizar la apertura económica.
Además convocó a “abrazar políticas de Estado por primera vez en un siglo” y volvió sobre su crítica al modelo productivo actual. Aseguró que no tuvo “reparo alguno” en señalar como ladrones a empresarios locales y afirmó que “el hecho de que sea legal no lo hace lícito”. Según explicó, cuando un entramado normativo atenta contra el derecho natural a la vida y la propiedad, se trata de un marco ilegítimo.
El mandatario fue más allá y apuntó contra los hombres de negocios que, según su mirada, viven de privilegios. “Los empresarios prebendarios no pueden comprar privilegios que los políticos corruptos como ustedes no ponen a la venta”, disparó. También cuestionó el esquema de subsidios y sostuvo que “la industria nacional subsidiada deja en claro” que muchos son cómplices del saqueo.
En otro tramo, afirmó que “la malaria se ha terminado y la sociedad se inoculó el 26 de octubre del año pasado”, en referencia al triunfo legislativo de La Libertad Avanza. Remarcó que cuenta con “el congreso más reformista de la historia” y aseguró que tiene el poder para enfrentar cualquier intento de desestabilización política.
Los cruces más tensos se dieron con el Frente de Izquierda. El Presidente le dijo al diputado Nicolás del Caño que no representa más que al 5 por ciento. “Del Caño, si vos fueras la representación de los trabajadores, tendríamos un problema muy grande, porque ustedes no son más que el 5 por ciento”, lanzó. También calificó a la diputada Romina Del Plá como “chilindrina troska”.
Milei destacó la reciente reforma laboral y afirmó que “modernizará por primera vez en más de 50 años las relaciones laborales en nuestro país”. En paralelo volvió a elogiar a Luis Caputo, a quien definió como “el mejor ministro de Economía del mundo”, y sostuvo que su gestión redujo el déficit fiscal en cinco puntos apenas asumió para estabilizar la economía.
El discurso incluyó frases dirigidas directamente a la oposición. “Kukas, me encanta domarlos y hacerlos llorar”, gritó en uno de los pasajes más encendidos. También pidió que lo vitoreen porque “soy presidente de ustedes aunque no les guste” y los acusó de tener “las manos en los bolsillos llenos” y de realizar operaciones que luego “se caen en la Justicia”.
La sesión comenzó pasadas las 20 en la Asamblea Legislativa. La vicepresidenta Victoria Villarruel dio inicio a la ceremonia y, tras la elección de autoridades del comité de recibida, se pasó a un cuarto intermedio. La Comisión de Recepción Exterior quedó integrada por los senadores Nadia Márquez, Carlos Espínola, Eduardo Vischi, Juan Cruz Godoy y Sonia Rojas, junto a los diputados Romina Diez, Gabriel Bornoroni, Sebastián Pareja y Lilia Lemoine.
La Comisión de Recepción Interior, encargada de acompañar al mandatario desde el Salón de los Pasos Perdidos hasta el recinto, estuvo compuesta por los senadores Ezequiel Atauche, Vilma Vedia, Romina Almeida, Flavia Royón, Enrique Martín Goerling Lara y Natalia Gadano, y por los diputados Juliana Santillán, Cristian Ritondo, Ignacio García Aresca, Lisandro Nieri, Álvaro Fernando Martínez y Daniel Vancsik.