Rosario, martes 31 de marzo de 2026
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Rosario, martes 31 de marzo de 2026

Argentinos crean un filtro de uso doméstico para remover micro y nanoplásticos del agua

El dispositivo podría ser la solución a la presencia en agua potable de estas partículas que pueden ingresar al organismo y acumularse en tejidos
Argentinos crean un filtro de uso doméstico para remover micro y nanoplásticos del agua

Un equipo de especialistas del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA), en la ciudad de Mar del Plata, desarrolla un innovador dispositivo de uso doméstico capaz de remover micro- y nanoplásticos, que busca funcionar como complemento de filtros purificadores de agua de red.

El proyecto, dirigido por la científica argentina Carla di Luca, ganó la edición 2025 de la Distinción Franco-Argentina en Innovación y tiene el objetivo de dar respuesta a una problemática que en los últimos años viene generando una creciente preocupación a nivel global: la detección de micro- y nanoplásticos en agua potable.

Micro y nanoplásticos

Estas partículas tienen la capacidad de ingresar a los organismos vivos y acumularse en tejidos con potenciales efectos adversos a largo plazo.

Cómo funciona el dispositivo

Desde el CONICET explicaron que el dispositivo combina dos etapas de tratamiento del agua: una primera de activación o pre-tratamiento, en la que mediante fotólisis UVC (un tipo de luz de alta energía), se prepara a los micro y nanoplásticos para su remoción; y una segunda etapa de captura, en la que se realiza un proceso de adsorción mediante materiales de bajo costo, desarrollados a partir de residuos industriales locales.

En la primera etapa no se intenta destruir o fragmentar plásticos por completo, sino modificar químicamente su superficie externa, de manera de hacerlos más “pegajosos” o afines a otros materiales. En la segunda etapa, los micro- y nanoplásticos ya activados son atrapados por materiales porosos, capaces de atraerlos y retenerlos de forma eficiente.

Ventajas sobre los purificadores actuales 

En la actualidad, la mayoría de los sistemas disponibles en el mercado para el tratamiento de agua potable fueron diseñados para eliminar sedimentos, bacterias, cloro, arsénico u otros compuestos químicos, pero no específicamente micro- y nanoplásticos, explicó di Luca. No obstante, estos dispositivos, que en su mayoría utilizan carbón activado (GAC) y a veces carbón activado impregnado con metales como plata,cobre y zinc, pueden filtrar una parte los microplásticos presentes en el agua, pero estos quedan retenidos solamente cuando su tamaño es mayor que el tamaño de poro del filtro.

El caso de los nanoplásticos es el más complejo, porque se trata de partículas que miden menos de 1 micrómetro, y pueden atravesar filtros mecánicos convencionales. Por ello, su remoción todavía se encuentra en etapa de investigación y se están explorando diversas estrategias.

La investigadora destaca que, por otro lado, las llamadas tecnologías de membranas, como la ultrafiltración y la ósmosis inversa, si bien han demostrado gran capacidad para remover altos porcentajes de micro- y nanoplásticos, son costosas, consumen mucha energía y agua, y, en el caso de la ósmosis inversa, también eliminan minerales esenciales del agua potable.

“Frente a las tecnologías existentes, el dispositivo que estamos desarrollando ofrece una mayor eficiencia en la remoción de nanoplásticos, menor consumo energético que la oxidación total y costos reducidos al utilizar residuos valorizados”, afirma la investigadora.

Actualmente el proyecto se encuentra en una etapa de investigación y validación a escala de laboratorio. Si los resultados experimentales continúan siendo alentadores, el grupo buscará avanzar hacia la madurez tecnológica y la búsqueda de oportunidades de transferencia hacia empresas del sector de tratamiento de agua.