El vigente campeón se recompuso de un comienzo adverso y acabó firmando su pase a su segunda final de un ATP 500, al imponerse en una hora y 45 minutos por 3-6, 6-1 y 6-1 en el polvo de ladrillo del Jockey Club.
Una de las revelaciones del torneo, Comesaña eliminó la víspera en cuartos al gran favorito, el alemán Alexander Zverev, segundo en el ranking mundial.
En su primera semifinal en el circuito mayor, Ugo Caravelli, 91 del ranking, de 25 años, se puso adelante al romper el servicio de Báez en el sexto juego (4-2). «Fue un partido en el que él largó muy bien. Más allá de lo que fue el juego, lo felicito por lo que viene haciendo», apuntó el vencedor.
Báez, de 24 años y segunda mejor raqueta de Argentina, encontró su juego a partir de la siguiente manga, que controló a voluntad frente a un adversario al que venció la semana pasada en la primera ronda del Abierto ATP 250 de Buenos Aires.
En el tercer set mantuvo el ritmo contra su compatriota, una de las sorpresas del torneo brasileño, a cuyo cuadro principal llegó como un «lucky loser» en reemplazo del español Alejandro Davidovich, lesionado.
El trofeo del Río Open, el nombre oficial de la competición, será entregado por uno de los ídolos albicelestes, el exnúmero tres del mundo Juan Martín del Potro.
En las 10 ediciones previas, vencidas por figuras como Rafael Nadal (2014) y Carlos Alcaraz (2022), el certamen carioca nunca repitió campeón.
Báez, que apeó al taiwanés Chun-hsin Tseng, 125 mundial, en cuartos, derrotó al también argentino Mariano Navone en la final del año pasado.