El Servicio Meteorológico Nacional renovó este domingo el alerta amarilla por altas temperaturas para Rosario y otros departamentos del sur provincial, y advirtió que el evento se extenderá al menos hasta el 1° de abril, con calor elevado, alta humedad y escaso alivio nocturno, configurando un escenario de riesgo para la salud.
El domingo dejó en evidencia el patrón que dominará los próximos días. En Rosario, la temperatura máxima alcanzó los 35,8 °C, mientras que la mínima no descendió de los 25 °C, generando una noche cálida y poco reparadora.
A esto se sumó una humedad promedio del 74%, con picos del 91%, y un punto de rocío superior a los 24 °C, lo que elevó considerablemente la sensación térmica. Sin precipitaciones y con vientos leves del sector norte (promedio de 3,5 km/h), el ambiente se mantuvo pesado y estable, favoreciendo la acumulación de calor.
Este tipo de condiciones responde al ingreso sostenido de una masa de aire cálido y húmedo desde el norte, que limita la ventilación y potencia el efecto de “isla de calor” en entornos urbanos. En ese marco, las temperaturas previstas para los próximos días oscilarán entre los 32 °C y 38 °C, con mínimas elevadas que dificultan la recuperación térmica del cuerpo durante la noche.
En cuanto al pronóstico, el lunes 30 se presentará mayormente nublado, con temperaturas entre 22 °C y 33 °C y probabilidad de tormentas aisladas hacia la tarde (40–70%), en un contexto de viento leve a moderado del norte y noreste. El martes 31 continuará estable, sin lluvias, con cielo algo nublado y registros similares, alcanzando nuevamente los 33 °C, lo que prolonga el ambiente caluroso y húmedo.
Recién el miércoles 1° de abril se prevé una leve disminución térmica, con máxima cercana a los 30 °C y cielo mayormente nublado, mientras que el jueves 2 podrían registrarse tormentas aisladas y chaparrones (10–40%), marcando un posible quiebre en la masa de aire cálido. En conjunto, el escenario indica varios días consecutivos de calor con alivios parciales y temporarios.
Desde la Dirección General de Gestión de Riesgos y Protección Civil, su titular, Gonzalo Ratner, subrayó la necesidad de anticiparse: “Es clave no esperar a sentirse mal para actuar. La hidratación constante y la organización de las actividades diarias en horarios más seguros son fundamentales para reducir riesgos”.
El funcionario también remarcó que “estos episodios requieren de una actitud preventiva, especialmente en ciudades donde el calor se intensifica. Es importante fortalecer las redes de cuidado y estar atentos a vecinos o familiares que puedan necesitar ayuda”.
Especialistas advierten que la exposición prolongada a estas condiciones puede derivar en golpe de calor, una afección grave que ocurre cuando el cuerpo pierde su capacidad de regular la temperatura.
Los grupos más vulnerables son niños, personas mayores, embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas.
Recomendaciones clave para reducir riesgos:
– Mantener una hidratación constante, incluso sin sensación de sed.
– Evitar la exposición al sol entre las 10 y las 16.
– Reducir la actividad física intensa, sobre todo al aire libre.
– Optar por alimentos livianos, como frutas y verduras.
– Usar ropa clara y liviana, y protegerse con sombrero y anteojos.
– Permanecer en ambientes ventilados o refrigerados.
– Evitar bebidas alcohólicas, con cafeína o azucaradas.
En este sentido, Ratner insistió en reconocer señales de alerta: dolor de cabeza, mareos, piel muy caliente o signos de deshidratación requieren atención inmediata y consulta al sistema de salud.
Las autoridades recomiendan seguir los reportes oficiales. Desde Protección Civil se actualizan en tiempo real las condiciones meteorológicas y posibles alertas según el SMN. En un contexto de eventos extremos cada vez más frecuentes, la prevención, la adaptación de las rutinas y el cuidado colectivo se vuelven herramientas clave para atravesar estos episodios de manera segura.