Un hombre fue acusado de comprar armas de fuego de manera legal para desviarlas al mercado ilegal y quedó en prisión preventiva por cuatro meses en Cañada de Gómez. La medida fue dispuesta por el juez de primera instancia Álvaro Campos, tras la imputación formulada por la fiscal Juliana González. El acusado había sido detenido el pasado 25 de febrero.
La fiscal le atribuyó valerse de su calidad de legítimo usuario inscripto en el Registro Nacional de Armas para adquirir armas de fuego con el “objetivo de real de entregarlas a personas que no están autorizadas” a poseerlas. Según detalló, el acusado tiene registradas a su nombre 36 armas, entre ellas nueve pistolas 9 milímetros, dos pistolas calibre 22, diez pistolas calibre 380, dos revólveres calibre 32, dos pistolas 45 milímetros, así como carabinas y escopetas.
De acuerdo con la acusación, el sospechoso compró seis armas en 2024 y otras treinta el año pasado. La fiscal especificó que las adquisiciones se realizaron por compra directa y por transferencia entre legítimos usuarios. Para concretar esas operaciones erogó, a valores actuales, 22.627 dólares, dinero “cuya procedencia no pudo justificar legalmente”.
En ese marco, el 25 de febrero se llevó a cabo un allanamiento en el domicilio de guarda declarado para las armas, ubicado en La Plata al 1700 de Cañada de Gómez. En el procedimiento no se encontró ninguna de las armas de fuego que deberían haber estado allí.
Durante la investigación, la fiscal también se refirió a una pistola Bersa 380 que había sido adquirida legalmente por el acusado y que incautada el 1° de enero en Garibaldi al 3300 de Rosario. En ese lugar, un hombre amenazó a vecinos y, ante la llegada de la policía, se dio a la fuga tras descartarla en el escape. El arma tenía suprimido su número de serie y su incautación coincidió con el cotejo de balística de un abuso de armas y amenazas ocurrido el 3 de septiembre en Valparaíso al 2700.
El hombre fue detenido el 25 de febrero en un allanamiento realizado en una vivienda de avenida Santa Fe al 2300 de Cañada de Gómez. En ese procedimiento se secuestraron catorce armas de fuego, de las cuales doce estaban registradas a su nombre y las dos restantes a nombre de terceros.
La fiscal sostuvo que, de las 36 armas que debía tener en su poder, doce fueron secuestradas en la casa donde fue detenido y otras tres no fueron retiradas de armerías. En consecuencia, indicó que existen 21 armas que “fueron entregadas de manera ilegal y habitual y en fecha indeterminada pero previa al 25 de febrero pasado indebidamente a personas que no revisten calidad de legítimos usuarios”.
Según precisó, esa entrega indebida comprendió diez pistolas calibre 380, seis pistolas 9 milímetros, dos pistolas calibre 45, un revólver calibre 38 y una escopeta calibre 12.
Finalmente, la fiscal imputó al hombre como autor del delito de “provisión ilegal de armas de fuego agravado por habitualidad”, imputación que derivó en la prisión preventiva por cuatro meses dispuesta por el juez Álvaro Campos.