El ministro de Economía, Luis Caputo, cayó en la ilegalidad al intentar justificar la postergación de la nueva fórmula del Indec para medir la inflación, un esquema que actualiza el peso de ítems como servicios y alquiler en el cálculo de la evolución general de precios. Fue un intento de negar que, con el método acorde a los consumos actuales, la inflación de enero hubiera dado más de 3%. No se le ocurrió mejor idea que afirmar que el renunciante titular del organismo estadístico, Marco Lavagna, le había anticipado que con el método puesto en pausa daba una décima menos. La publicación de la cifra está programada para el 10 de febrero, y el Indec no puede anticipársela a nadie, ni siquiera al Ejecutivo. Menos aún, si así fuera, puede un funcionario hacerla pública, porque es un insumo clave de decisiones económicas. Por ejemplo, para la actualización de los bonos CER, los créditos y plazos fijos UVA, las jubilaciones, las paritarias, los alquileres, las asignaciones sociales, el dato de pobreza y las bandas de flotación del dólar.
Otra inconsistencia de Caputo es por qué decidieron patear el cálculo con la fórmula actualizada si, según él, daba mejor que con la que sigue vigente por una decisión del Ejecutivo que destruye la credibilidad del Indec al exponer su manipulación por parte del Ministerio de Economía.
De hecho, en una entrevista, el titular de Economía admitió la injerencia política en la medición: “Marco Lavagna renunció porque se estuvo trabajando en la nueva metodología y Marco tenía fecha para implementarlo ahora. Con el Presidente siempre tuvimos la visión que había que implementar un cambio una vez que el proceso de desinflación estuviera totalmente consolidado”, le dijo al comunicador oficialista Jonatan Viale.
Lo de Caputo no es una declaración, es una confesión: admite que la salida de Lavagna fue porque el gobierno se niega a aplicar la nueva metodología en el Indec. Conclusión: van a seguir mintiendo con esta fórmula de hace más de 20 años para ocultar la verdadera inflación. pic.twitter.com/qBCz5gnkN1
— Todo Negativo (@TodoNegativo) February 2, 2026
Aclaraciones oscuras e ilegales
En un posteo en X que después borro pero sigue expuesto en la plataforma, Caputo juró que Lavagna y su designado sucesor al frente del organismo estadístico, Pedro Lines, le dijeron que el nuevo índice daba una décima menos de inflación que el prorrogado para la inflación del primer mes de 2026. Este martes, el ministro había dicho, antes de la renuncia de Lavagna, que los precios aumentaron un 2,5% en enero. Dos confesiones, en todo caso, de que accedió a información confidencial al menos ocho días antes de que se difunda. Y que la hizo pública, siendo que es sensible para los operadores del mercado y puede sustentar maniobras de todo tipo.

La aclaración oscura de Caputo fue dirigida al comunicador –también oficialista– Eduardo Feinmann. En radio Mitre, dijo que «el nuevo índice iba a dar entre 3,1 y 3,5% de inflación. Para el Gobierno era una pésima noticia. Arrancar el año de esa manera era pésimo». El mismo dato publicó el diario Clarín.

Fuentes consultadas por el portal LPO coincidieron en que la inflación de enero, con el nuevo índice, daba más de 3% (entre 3,2 y 3,4). Y más, según el mismo medio: admitieron que el cálculo no estaba terminado, con lo que el «anticipo» de Caputo es doblemente grave.
La discusión sobre la necesidad de cambar la fórmula para medir la inflación data del Gobierno de Alberto Fernández. La coincidencia es que esa actualización arrojará cifras mayores que la fórmula vieja, razón por la que la fueron frenando. La diferencia da mayor en los meses con aumentos de tarifas, como fue enero.
La efectiva intervención política del Gobierno al Indec, por decisión del propio presidente Javier Milei, activó en el organismo las internas, el desconcierto y la incertidumbre. Fuentes al interior del ente aseguraron que nadie les informó a las autoridades específicas del área IPC que el 10 de febrero debía publicarse la medición vieja y no la nueva, como estaba programado. “Nadie dijo que había que frenar nada”, admitieron de acuerdo al diario Página12.