Casas, escuelas, un hospital y hasta un cuartel de bomberos sufrieron las consecuencias de los intensos temporales que se desataron entre la noche del jueves y la mañana de este miércoles sobre varias ciudades santafesinas. Además del Gran Rosario, el fenómeno causó graves daños en Casilda y Pujato, sobre todo. Y también en Arteaga y Arequito.
Casilda, con evacuados y sin clases
La Secretaría de Desarrollo Social de Casilda informó que al menos 12 personas, integrantes de tres familias, tuvieron que ser evacuadas. Las alojaron en el Club Aprendices. Las escuelas locales suspendieron las clases en todos sus niveles por disposición del Ministerio de Educación.
Los trabajadores municipales estuvieron recorrieron las zonas más afectadas y se encontraron con situaciones desesperantes, sin embargo, muchas familias no quisieron abandonar sus hogares pese a las condiciones adversas en materia climática que se presentaron en las últimas horas.
Árboles, postes y hasta un hospital
Cuadrillas municipales y personal de Defensa Civil de la provincia, con el apoyo de agentes de comunas vecinas, seguían cerca del mediodía de este viernes removiendo grandes árboles y postes de tendidos eléctricos que volteados por el fuerte viento.
La Empresa Provincial de la Energía señaló que seguía trabajando con todo sus recursos humanos, y cuadrillas de terceros, para la reposición del servicio. La distribuidora estatal admitió que la vuelta del suministro iba a demanda tiempo y sería paulatina.
El Hospital Granaderos a Caballos cerró sus puertas durante la mañana de este viernes. Por el contrario, el San Carlos y el Centro de Salud Barracas Yapeyú atendían con normalidad.
Evaluación de la provincia
El secretario de Protección Civil de Santa Fe, Marcos Escajadillo, y el subsecretario de Protección Civil, Daniel Basile, repasaron los efectos del temporal en varias ciudades del sur provincial. Coincidieron en que lo peor fue en Casilda y Pujato.
“Después de las 17 del jueves, un temporal de lluvia, con vientos que superaron los 100 kilómetros hora, hizo que se activara el protocolo para que podamos acompañar a las autoridades locales, intendentes, presidentes comunales», repasó Escajadillo.
“Se decidió que en Pujato, una de las localidades más afectadas, y en algunos sectores de Casilda, se cortara el suministro eléctrico para garantizar la seguridad de los vecinos», agregó el funcionario.
Grupos electrógenos para preservar vacunas
Entre las medidas adoptadas, siguió, se dispuso el aporte de grupos electrógenos a centros de salud en los que se guardan vacunas o haya camas de internación.
Escajadillo destacó que el despliegue incluye a «todas las áreas del Gobierno provincial, desde los ministerios de Igualdad y Desarrollo Humano pasando por Salud y Educación».
El responsable de Protección Civil añadió que “en Fray Luis Beltrán y San Lorenzo también hubo voladuras de techos, y en zonas rurales”.
Vientos y pedrada
Basile agregó que otras localidades afectadas por el fuerte viento del jueves por la tarde fueron Arequito, Arteaga y Acebal. Agregó que durante la mañana del viernes cayó una “fuerte pedrada» en Funes y Roldán.
“Estamos trabajando de manera coordinada con el monitoreo meteorológico del SAT, es un servicio que tenemos como adicional al Servicio Meteorológico Nacional. Pedimos datos e información. Esto es parte del cambio de clima que estamos viviendo”, expuso el subsecretario.
«Sucedieron dos situaciones entre ayer y hoy (por jueves y viernes). Ayer hubo fuertes vientos de aproximadamente 115 kilómetros por hora y cayeron 70 mm de agua», precisó Basile sobre la magnitud del fenómeno.
Las consecuencias, admitió, incluyen algunas personas heridas, pero no de gravedad. «Volvieron a sus casas rápidamente», señaló al respecto.
El funcionario repitió que «hubo daños en escuelas, comisaría y cuartel de bomberos en Funes, en Roldán y Granadero Baigorria».
«En una escuela se cayó un techo de una galería, pero no se registraron heridos».
En Funes no se salvó ni el cuartel de Bomberos
Funes, vecina a Rosario, fue otra de las ciudades alcanzadas con fuerza por el fenómeno de viento, lluvia y granizo en la mañana de este viernes. El Club Atlético Funes, el cuartel de Bomberos, la Municipalidad y la sede de un banco sufrieron las consecuencias.
El viento hizo volar varios techos del club de Funes, y otras coberturas terminaron colapsadas por la pedrada.