Fuente, Telesur
Las víctimas de la red que lideró el delincuente sexual Jeffrey Epstein han afirmado que sus agresores “siguen ocultos y protegidos”, luego de la publicación el viernes de una nueva partida de documentos sobre el caso, que involucra a personalidades de la política, el mundo empresarial y el espectáculo.
Una carta firmada por 20 personas, algunas con seudónimos o iniciales para proteger su identidad, exige “la publicación completa de los archivos Epstein” y denuncia que los documentos publicados contienen información que permite identificarlas, “mientras los hombres que abusaron de nosotros siguen ocultos y protegidos”.
Gloria Allred, abogada de derechos de las mujeres que ha representado a muchas de las víctimas de Epstein, dijo que en la última publicación se revelaron los nombres de numerosas sobrevivientes, entre ellas algunas que no habían sido identificadas públicamente con anterioridad.
Bradley Edwards, un abogado que representó a decenas de víctimas de Epstein, dijo que el Departamento de Justicia había “violado la confianza, la privacidad y los derechos de más víctimas que quizás nunca antes”. Varias víctimas dijeron haber encontrado numerosos ejemplos de nombres de mujeres afectadas que aparecían sin censura.
Expuestas y retraumatizadas
“Es indignante. Como sobrevivientes, nunca deberíamos ser quienes sean señaladas, investigadas y retraumatizadas mientras quienes facilitaron [que se abriera] el caso de Epstein siguen beneficiándose del secretismo. Esto es una traición a las mismas personas a las que se supone que este proceso debe servir”, dijeron las víctimas en una declaración.
Uno de los argumentos del Departamento de Justicia para explicar el alto nivel de censura de los archivos desclasificados es la protección de la identidad de las víctimas. Sin embargo, mujeres que fueron usadas por Epstein y otras personas de su red, así como analistas y público en general, afirman que se busca asegurar la impunidad de ciertas personalidades involucradas en la trama criminal.
En el lote publicado el viernes —tres millones de páginas, 180.000 imágenes y 2.000 videos— el nombre de Donald Trump aparece cientos de veces, incluidas acusaciones de agresión sexual explícitas recopiladas por el FBI y presentadas por personas que llamaron a la línea de denuncias del Centro Nacional de Operaciones contra Amenazas, que el Departamento de Justicia ha calificado de “afirmaciones falsas y sensacionalistas”.
Tras la presentación de documentos del viernes, el fiscal general adjunto, Todd Blanche —quien fue abogado personal de Trump—, negó que se haya eliminado material comprometedor sobre el presidente en los archivos recién publicados.
El presidente, que frecuentó los mismos círculos sociales que Epstein en Florida y Nueva York, intentó durante meses impedir la publicación de los documentos, hasta que la presión desde el propio Partido Republicano le obligó a aprobar una ley que manda publicar todos los documentos de la investigación.
Blanche dijo que la publicación del viernes “marca el final de un proceso muy completo de identificación y revisión de documentos” que se hicieron públicos con retraso. La Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein (Epstein Files Transparency Act) establecía que todos los documentos del Departamento de Justicia debían publicarse antes del pasado 19 de diciembre.
Trump, Clinton, Musk y el director de Los Ángeles 2028
Además de Trump, en los nuevos archivos —otra vez con importantes censuras—reaparecen figuras como Elon Musk, Bill Gates y el expríncipe británico Andrés. En uno de los documentos, un correo electrónico, Musk pregunta a Epstein “¿Qué día/noche será la fiesta más loca en tu isla?”.
Entre los documentos de acusaciones contra Trump, algunos involucran a menores de edad, entre ellas la de haber obligado a una niña de entre 13 y 14 años a practicarle sexo oral. Además, se le menciona organizando fiestas al estilo Calendar Girls (Chicas de Calendario) en su residencia Mar-a-Lago, donde Epstein le proporcionaba chicas para subastarlas.
Otras de las acusaciones implica a los guardias de seguridad del presidente, quienes habrían dicho a una víctima de Jeffrey Epstein que “terminaría como fertilizante” en su campo de golf.
Una cadena de correos electrónicos muestra a alguien que parece ser Ghislaine Maxwell, la exnovia y cómplice de Epstein que luego fue condenada por tráfico sexual infantil, armando una estrategia con Epstein en 2011 sobre una acusadora que trabajaba en Mar-a-Lago de Trump, e incluso discutiendo la posibilidad de involucrar a Trump.
Epstein contactó a un socio de Trump que trabajaba en el negocio hotelero del magnate republicano y preguntó detalles del empleo de la acusadora, con el fin de refutar su versión. “Creí que dijiste que no involucrara a Donald”, responde a Epstein una cuenta identificada como “GMAX”.
Los detalles de los correos electrónicos coinciden con el relato de Virginia Giuffre, una prominente acusadora de Epstein a quien Maxwell supuestamente reclutó en Mar-a-Lago en 2000.
Entre otros, también aparecen en la nueva partida de desclasificados los nombres de Howard Lutnick, secretario de Comercio de Trump, y Steve Bannon, ex asesor del mandatario. También aparecen correos electrónicos entre Ghislaine Maxwell y Casey Wasserman, director de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.