Este sábado inició una nueva remada en defensa del río Paraná, ante la intención del Gobierno de privatizar el curso de agua y dragar el río a 44 pies de profundidad para posibilitar el ingreso de megabuques de carga y la exportación de granos. Organizaciones socioambientales plantean los peligros que estas obras significarían para el acceso al agua y el cuidado de la biodiversidad en la región.
La travesía “Salvemos el Paraná y sus humedales” tuvo su punto de arranque en el emblemático “kilómetro 0”, junto a la Isla del Cerrito (Chaco).
Las inclemencias del tiempo imposibilitaron la salida de las embarcaciones desde Las Palmas (Chaco) tal como estaba previsto inicialmente.
La iniciativa actual, que se realizará en tres tramos durante 14 días a lo largo de aproximadamente 800 km río abajo por el Paraná, recorriendo el litoral y uniendo territorios, fue impulsada por el “Foro por la recuperación del Paraná” y por un amplio arco de organizaciones ambientales, sociales, gremiales, estudiantiles, culturales, políticas y religiosas.
Muchas de ellas fueron parte de la acción colectiva “remar contracorriente por el agua, la vida y la soberanía”, que unió las provincias del litoral en una histórica y épica remada a lo largo de más de 1.200 km en marzo de 2025, como de las sucesivas actividades que le dieron continuidad, con estos mismos objetivos: “recuperar el Paraná en manos argentinas”.
En Isla del Cerrito, acudieron a la cita representantes de diversas organizaciones, referentes, vecinos, y público en general, con una significativa presencia de jóvenes.
Portando enormes y llamativas banderas argentinas, estampadas con consignas como “el Paraná en manos argentinas” y “no a los 44 pies”, los protagonistas se manifestaron “en firme oposición a una nueva reprivatización, extranjerización, y a la destrucción del río ‘al que mal llaman hidrovía’, como a las pretensiones de profundizar su dragado a 44 pies.
Advierten que esto constituiría ‘un verdadero ecocidio’ y que se avanza en la licitación sin ningún estudio de impacto ambiental.
Expresan que “quienes se adjudican ser ‘dueños del río’, lo hacen encubiertos en el nombre del supuesto ‘desarrollo».
Ya con el dragado actual en 36 pies se ha agudizado la crisis hídrica (taponamiento de bocas, reducción de las lagunas y riachos que funcionan como cortafuegos naturales y áreas de reproducción de peces), poniendo en serio riesgo el acceso al agua como recurso vital y todo el ecosistema vinculado a los humedales, y concibiendo al Paraná como una ‘autopista fluvial’ para el ingreso de buques de ultramar en medio de un continente (lo que no existe en ningún lugar del mundo), en absoluto beneficio de las grandes empresas, en su mayoría extranjeras, que tienen el control de nuestro comercio exterior.”
La partida
Luego de un emotivo y cálido recibimiento a los protagonistas que arribaron en sus embarcaciones, se realizó una rueda de presentación de los integrantes de las delegaciones presentes, de distintas localidades de las provincias litoraleñas de Chaco, Corrientes, Formosa, Entre Ríos y Santa Fe, aunados en un mismo reclamo: la sentida defensa del río y sus humedales “por el agua, la vida y la soberanía” continuando la patriada, que viene haciendo historia, por recuperar el Paraná en manos argentinas.
Acompañó la jornada una “muestra soberana” con infografías en grandes paneles, donde se visualizaban denuncias del feroz agravamiento de la declinación de la soberanía nacional, como propuestas necesarias para recuperarla.
Entre los presentes prepararon y compartieron un almuerzo, y se dispusieron a acondicionar el predio para las actividades culturales que se desarrollaron a lo largo de la jornada. Se realizó, además, una visita al Museo local, con disertaciones que compartieron la historia que encierra como patrimonio y testimonio de identidad nacional; tuvo lugar destacado en la jornada un sentido homenaje en la víspera del 8 de marzo: “día internacional de la mujer trabajadora”.
A tempranas horas del día domingo 8, los protagonistas abordarán sus embarcaciones para continuar su recorrido hacia las próximas postas, ya en territorio correntino, completando el Primer Tramo de la travesía: Corrientes y Barranqueras.