Fotos: Juan José García
Como hace unos meses, el héroe volvió a ser mismo. Ese que dejó la tranquilidad de Europa para volver a disfrutar de los suyos y del cariño de la gente. Ángel Di María está tocado por la varita porque a todo lo vivido, siempre se las ingenia para agregarle algo más y para él, son puras alegrías. Porque abrió el marcador con un zurdazo y desató la alegría de Central en el Coloso, esa que selló Enzo Copetti con el 2-0 definitivo sobre Newell’s, para lograr el sexto triunfo al hilo en el Clásico. El Canalla vuelve a ilusionarse con ir por todo tras este envión anímico.
Kudelka intentó darle su signo al equipo y apostó por Salcedo, Risso Patrón, Rodrigo Herrera y el Colo Ramírez entre los titulares, con menos chicos y más experiencia, pero solamente le resultó en la presión y el hecho de hacer el partido «más chivo», tratando de que los de Almirón no pudieron jugar cómodos. El entrenador canalla, que pudo vencer por primera vez a su colega rojinegro tras seis cotejos, mantuvo el mismo equipo que venía jugando con Fernández como extremo y le resultó. Además, la jerarquía individual fue clave.

En lo que fue el juego, arrancó luchado y a los 8 minutos hicieron un «golpe por golpe», al estilo boxeo, pero con llegadas. Porque Central la tuvo con Di María, quien la pinchó demasiado suave ante la salida de Barlasina. En la contra, Núñez presionó, se la sacó a Coronel y asistió a Ramírez, que definió y tapó Coronel.
Pero la presión leprosa era tan alta que obligó a Ibarra al error, salieron rápido y siempre lo buscaron a Núñez, el más desequilibrante de los locales, quien remató y la pelota pegó en el palo y en la espalda de Ledesma. En el rebote, Ramírez presionado por Coronel, la tiró afuera con el arco sin oposición.
Después de estos momentos, todo volvió al estudio de ambos, tratando de no errar pases y cuidándose de no quedar mal parados. Así transcurrió el tiempo.

Hasta los 5 minutos del segundo tiempo, cuando apareció «el muchacho de la película». Ese que volvió para vivir todo lo que le está pasando, que no estaba al cien por ciento pero que está tocado por la varita. Porque después de una pelota parada, Ávila no la dio por pérdida y se la bajó, se la dejó lista para que de zurda, Ángel Di María defina para el 1-0. Ahí el partido se terminó.
Newell’s no tuvo ideas de cómo empatarlo, el empuje de los pibes no alcanzó y los refuerzos, en su mayoría jugadores que llegaron para completar el plantel, ni aparecieron.
Los de Almirón manejaron pelota y territorio, contaron con muchas chances de liquidarlo antes pero recién lo consiguieron a los 36 minutos del complemento. Un tiro de esquina de Campaz, la peinan en el primer palo y por el medio del área chica apareció Enzo Copetti para estampar el 2-0 final.

Locura total de los canallas y otro golpe a los leprosos, que nunca tuvieron ideas para llegar al área rival. Tuvo apenas una mano a mano de Luciano Herrera que tapó bien Ledesma, pero la jugada estaba anulada por offside.
Central se lleva un nuevo Clásico para Arroyito, estira la racha a seis triunfos seguidos, sigue sin perder en el Coloso y vuelve a ser protagonista del Torneo Apertura de la Liga Profesional, otro gran objetivo del elenco auriazul antes de poner de lleno su cabeza en la Copa Libertadores. Pero todo eso se verá más adelante, ahora es tiempo de que jugadores, cuerpo técnico y los hinchas festejen otra alegría Clásica.