Foto: @correodefirmat
La disputa laboral en la histórica fábrica de cosechadoras Vassalli volvió a escalar en la ciudad de Firmat. Tras la falta de respuestas por parte de la familia Marsó y en un clima de absoluta incertidumbre sobre el futuro de la empresa, trabajadores de la planta realizaron nuevas medidas de fuerza sobre la Ruta Nacional N° 33.
El miércoles, un grupo de obreros llevó adelante un corte total del tránsito durante aproximadamente una hora frente al establecimiento fabril, en reclamo por el incumplimiento salarial y la ausencia de definiciones empresariales. La protesta se dio luego de reiterados pedidos de información que, según denuncian, no obtuvieron respuesta alguna.
Finalizada la manifestación, los empleados realizaron una asamblea en la que resolvieron profundizar el plan de lucha si no hay novedades inmediatas. En ese marco, anunciaron una nueva protesta que se realizó este jueves 8 de enero sobre la misma traza nacional y advirtieron que, de persistir el silencio de la patronal, no descartan avanzar con una toma de la fábrica.
La paciencia se agota
El conflicto cuenta con el acompañamiento de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local. Su referente, Diego Romero, sostuvo que la empresa incumplió el acuerdo firmado con los trabajadores y remarcó que la jornada del jueves será clave para definir los pasos a seguir. “Si no hay respuestas concretas, el conflicto va a escalar”, señaló.
Desde el gremio recordaron que la última comunicación formal de los propietarios, la familia Marsó, se produjo a fines de diciembre, cuando informaron que se encontraban negociando la venta de la compañía y prometieron novedades luego del 6 de enero. Sin embargo, el plazo se cumplió sin anuncios, lo que profundizó el malestar entre los trabajadores.
En cuanto a la deuda salarial, los empleados aseguran que varía según la categoría, con montos que oscilan entre los 3 y los 8 millones de pesos por trabajador, cifras que continúan incrementándose. El conflicto se arrastra desde mediados de 2025, cuando la empresa dejó de abonar los sueldos, no retomó la producción y acumuló deudas también con proveedores.