La crisis en la empresa Lácteos Verónica sigue profundizándose y los más de 700 trabajadores están en una situación límite. En este complejo marco, los empleados y sus familias convocaron a una movilización para el próximo lunes para exigir una respuesta de la patronal.
Esta semana, la firma le pidió a empleados de la planta de Boulogne, en la provincia de Buenos Aires, que no se presenten a trabajar y anunció que pagará solo el 50% de los salarios durante 60 días. Además, los trabajadores denuncian que hace tres meses no cobran su sueldos completos, que aún no percibieron sus aguinaldos y que el último recibo salarial que recibieron consistió en dos pagos que, sumados, apenas alcanzaron los 58 mil pesos.
“La situación es angustiante. Vivimos en incertidumbre porque más allá de los sueldos que nos deben hay mucho silencio de parte de la empresa. Lo que queremos es conservar los puestos de trabajo. Verónica es una empresa emblemática con buenos productos que tienen que volver a las góndolas y los trabajadores conservar nuestros puestos”, señaló uno de los empleados en diálogo con C5N.
El complejo escenario de la planta en Buenos Aires se repite también en las plantas de Santa Fe, específicamente en las localidades de Totoras, Lehmann y Suardi. En total, advierten que cerca de 700 puestos de trabajo están en riesgo, entre directos e indirectos.
En ese sentido, los trabajadores de las plantas de Santa Fe convocaron a una movilización el próximo lunes en la Ruta Nacional 34, a la altura de Lehmann. Exigen que su reclamo llegue a la patronal y que tome una decisión.

Además, pidieron que ministros provinciales y nacionales intervengan ante la compleja situación que están viviendo, en busca de evitar que más de 700 familias se queden sin empleo. La empresa está administrada por la familia Espiñeira.
La empresa Lácteos Verónica fue fundada en 1923 y es una de las firmas históricas del sector lácteo argentino. En su mejor momento logró posicionar una amplia variedad de productos en el mercado nacional, con presencia fuerte en las góndolas de supermercados.
Sin embargo, desde hace un tiempo comenzó un período de crisis. Según trascendió, la empresa dejó de ingresar materia prima a sus establecimientos y en algunos casos impidió el acceso de los empleados a los lugares de trabajo.
El impacto también alcanzó a quienes dependen indirectamente de la empresa. “Los distribuidores de Verónica ya empezaron a irse. La gente está muy perjudicada por la situación”, señalan trabajadores. Además, afirman que los primeros que quedaron afuera fueron las 20 personas que hacían de custodia.
Fuente: DataClave