Un grupo de accionistas de Bioceres SA impulsa una “acción social de responsabilidad” contra directivos de la firma, con foco en su CEO, Federico Trucco, por pérdidas vinculadas a un default de u$s58 millones y la posterior solicitud de quiebra de la compañía. La medida se debatirá en la asamblea ordinaria convocada para el 25 de febrero.
De acuerdo con fuentes vinculadas al reclamo, la acción apunta también a Manuel Sobrado, quien ocupó el cargo de director hasta octubre de 2025. Se trata de un mecanismo previsto en la Ley de Sociedades que, de prosperar, podría derivar en reclamos indemnizatorios. En esta instancia, no implica una demanda judicial directa, sino una vía societaria para cuestionar decisiones del management consideradas negligentes o lesivas para el patrimonio social.
El conflicto tiene origen en un reordenamiento societario realizado a mediados del año pasado. Según los accionistas críticos, en esa operación se separó a Bioceres SA del resto del holding, se trasladó el rol de casa matriz a Moolec —otra sociedad del grupo— y Bioceres SA quedó, en su visión, sin activos ni negocios pero con pasivos concentrados. Esa estructura, sostienen, limitó su capacidad de respuesta ante acreedores y accionistas y derivó en el default.
Desde la empresa, en cambio, niegan que haya existido vaciamiento. Afirman que el proceso contó con aprobación en asamblea y cumplió los requisitos formales. Agregan que los accionistas originales —en su mayoría productores agropecuarios— tuvieron la opción de canjear sus acciones de Bioceres SA por títulos de Moolec, lo que, según la postura del grupo, los habría dejado a resguardo del posterior default.
La asamblea del 25 de febrero será el escenario donde se trate la acción de responsabilidad y, al mismo tiempo, un termómetro del respaldo con que cuenta la conducción en medio de la disputa por las responsabilidades financieras y societarias.