El futuro próximo dirá para que esta Newell’s, pero existe la sensación (el deseo, en realidad) que algo comienza a modificarse. Lentamente, muy lentamente.
La angustia no merma, pero comienzan a aparecer algunas pistas que invitan a creer que de ahora en más la recta es ascendente, levemente claro.
El parate del fútbol ayudo sin dudas y jugar contra Platense también. Un equipo muy limitado el calamar, sin embargo, no sólo le empató a Newell’s en el Coloso, sino que además lo complicó más de la cuenta.
Con todo, en general el juego estuvo parejo y en ese contexto Newell’s pudo ganarlo, es más, debió ganarlo por que hizo algo más.
Sobre todo, porque género, a los ponchazos, las dos situaciones mas claras con el partido empatado.
Una fue gol, claro, anulado por una infracción previa. Estuvo muy celoso en la aplicación del reglamento el inefable Luis Lobo Medina a instancias el VAR.
El otro, en el ultimo tiro sobre la hora, fue despejada por el arquero. Una pena.
Sin embargo, cuesta entender es que este Platense tenga 12 puntos y el rojinegro sólo 3. Increíble.
Los nubarrones no se han disipado, pero al menos el equipo compite con una idea de juego, lo cual instala la esperanza con algo de asidero, aunque el camino será, a no dudarlo, por demás de complicado.
En este complejo contexto el equipo de Frank Darío Kudelka dio la cara y algo dijo.
El que no aparece, ni habla, ni dice es Ignacio Boero. Si alguien lo ve o lo encuentra avísenle que es el presidente de Newell’s. Al menos por ahora.