El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, analizó los últimos datos del INDEC y destacó que, aunque el desempleo en la provincia se mantiene por debajo del promedio nacional, la situación sigue generando inquietud.
Según el informe, la desocupación en Argentina llegó al 7,5% a fines de 2025, mientras que el Gran Santa Fe registró un 4,8% y el Gran Rosario un 6,5%. “La buena noticia que se puede comentar es que tanto en Rosario como en Santa Fe los índices bajaron respecto al trimestre previo”, afirmó el funcionario en declaraciones a Aire de Santa Fe, y remarcó: “En Rosario quedó en 6,5%, un punto por debajo del nivel país, y en Santa Fe 4,8%, muy por debajo”.
Sin embargo, Báscolo advirtió que los números positivos no alcanzan para llevar tranquilidad. “No dejan de ser una preocupación”, insistió.
El Gran Santa Fe muestra los mejores indicadores, con una baja sostenida incluso frente al año anterior. En cambio, Rosario presenta un escenario más inestable: si bien mejoró respecto al pico del 8,9% de 2024, subió levemente frente al cierre de ese mismo año.
En paralelo, el ministro destacó la reducción de suspensiones laborales: “Estamos lejos del pico de mediados de 2024, cuando llegamos a tener 10.000 trabajadores suspendidos. Hoy estamos en el orden de los 3.000”. Aun así, alertó: “No deja de ser una preocupación que el 50% pertenezca al sector metalúrgico del Gran Rosario”.
Por último, explicó que el foco de la preocupación cambió en el actual contexto económico: “Hoy, la preocupación pasa por el poder adquisitivo y por el empleo”. Y concluyó con un diagnóstico claro: “Aquellos que lo tienen temen perderlo, y quienes lo buscan encuentran dificultades”.
Crisis laboral
Según un informe del diputado provincial Carlos Del Frade, la situación laboral en los principales centros urbanos de la provincia de Santa Fe refleja un escenario alarmante.
En el Gran Santa Fe hay 12 mil personas desocupadas, 17 mil ocupadas que demandan otro empleo y 23 mil subocupadas. En total, 52 mil personas enfrentan dificultades laborales en la capital del segundo estado argentino.
En el Gran Rosario, la situación es aún más crítica: 46 mil personas están desocupadas, 126 mil buscan otro empleo para llegar a fin de mes y 93 mil se encuentran subocupadas. Esto configura un universo de 265 mil personas con problemas laborales en lo que supo ser el corazón del segundo cordón industrial más importante de América del Sur.
Sumados ambos aglomerados, la cifra asciende a 317 mil personas desocupadas, ocupadas demandantes y subocupadas en una provincia que el año pasado exportó por 16.181,7 millones de dólares